Bienvenidos
También esperamos realizar entrevistas a distintas indumentaristas, artesanos, falleras y falleros que quieran colaborar con nosotros mostrándonos sus trajes.
lunes, 14 de mayo de 2012
La Montera
viernes, 27 de abril de 2012
El Dengue - Mantilla
Cubría los hombros, parte de la espalda y pecho. La parte más ancha y recta iba situada en la cabeza y la otra con una pequeña curva en la espalda.
miércoles, 11 de abril de 2012
Els lligacames de la mujer
Estas cintas podían ser de seda, algodón o de punto de aguja. Rodeaban y envolvían las piernas dándoles varias vueltas y atándose con un lazo que colgaba lateralmente en el lado exterior de la pierna.
Las más lujosas iban ornamentadas con pequeñas borlas, flecos o terminaciones de metal. También podían llevar alguna inscripción bordada formando palabras o dibujos.
viernes, 30 de marzo de 2012
Las medias de mujer
La media inicialmente se realizaba en tela, pero a partir del siglo XVI se empieza a extender su uso en hilo, lana, seda y algodón. La mayoría de ellas eran de confección casera y se realizaban por medio de cuatro agujas y sin costuras. De esa manera había una gran variedad de dibujos y muestras de tejido diferentes.
Los colores más frecuentes en las ciudades era el blanco mientras que el los pueblos eran el azul, rojo y también el blanco.
Las medias solían ser lisas o caladas y con bordados como ornamentación. En el siglo XVIII las medias de vestir eran mayoritariamente caladas y los adornos más frecuentes los llevaban en la zona lateral externa de la pierna llamado cuadrillo. Más adelante la zona adornada fue la del empeine y la parte delantera de la pierna. Los adornos consistían en bordados en hilos de otros colores como el rojo, azul o de metales de plata y oro.

Más adelante aparecieron las medias rayadas de diferentes colores, utilizadas para el trabajo.
Las medias lisas fueron también muy utilizadas y podían llevar las iniciales de la usuaria bordadas en la parte de arriba en color rojo.
martes, 20 de marzo de 2012
La Novia - La indumentaria
Luce un traje blanco brocado en hilos dorados, acompañado de un pañuelo de pecho cruzado y un delantal. La mantilla es de encaje blanco. Lleva una cinta amarilla en el cuello de donde cuelga la joia y un collar de perlas. En la mano izquierda utiliza un abanico en tonos claros.
Al lado de la novia de espaldas vemos a otra mujer joven con falda de color rojo con estampados en hilos de oro. Lleva un justillo rojo arriba de una camisa blanca con puntilla y pañuelo bordado con hilos de oro con un lazo rojo en la espalda.
Al otro lado de la novia vemos a una mujer mayor que bien pudiera tratarse de la madre de la novia o de algún familiar con una falda de color azul de fondo con flores en tonos rosas y dorados y un delantal blanco. En el cuerpo lleva un jubón negro de manga larga. En la cabeza tapando las peinetas luce una mantilla de encaje de color negro. A los pies luce unos zapatos con unas medias oscuras.
Al lado de esta mujer hay otra con una falda en tonos claros y dorados y un jubón de manga larga en color amarillo, con pañuelo y delantal blanco. Lleva peinetas, rascamoños y pendientes de a tres o de la verge con la joia en el pecho.
En el cuadro también aparecen unos niños sosteniendo una cañas, uno con camisa blanca y otro rosada con pantalones por la rodilla. En los pies calzan unas alpargatas de esparto.
Al lado derecho de la novia aparecen dos niñas con velo blanco en la cabeza llevando una bandeja con flores.
Observamos que todas las mujeres menos la mayor llevan medias y zapatos de color blanco.
Dentro de la barraca aparecen unos personajes que no comentaremos porque no se aprecia como van vestidos.
sábado, 25 de febrero de 2012
Antonio Fillol Granell: La Novia
Antonio Fillol GranellLa Novia
1923 Óleo sobre lienzo 204 x 253 cm.
Propiedad del Ayuntamiento de Valencia.
Antonio Fillol (Valencia, 1870 - Castellnovo 1930) discípulo deIgnacio Pinazo Camarlench y alumno de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Fue un pintor considerado como uno de los principales representantes del realismo social y autor de una extensa obra artística que recoge escenas, paisajes y costumbres del pueblo valenciano, todas ellas tratadas con delicadeza pero con una gran profundidad. Obras como La gloria del pueblo o La defensa de la barraca, son un claro ejemplo. Su pintura nos muestra temas a veces tratados con la más descarnada crudeza, como ocurre con su estremecedor lienzo La bestia humana o El sátiro. También fue uno de los impulsores del impresionismo en España.
Destacó además en su faceta de retratista, realizando una colección de pinturas de personajes típicos valencianos, dotándolos de una fuerte carga psicológica y evocativa. A lo largo de su carrera, fue acreedor de numerosos premios nacionales e internacionales. Obtuvo primeras medallas y numerosos reconocimientos en los certámenes y exposiciones a os que concurrió. Fue catedrático numerario de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y promotor de reformas educativas. Como presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia contribuyó a revitalizar la vida cultural y a mejorar la situación de los artistas valencianos.
LA OBRA
El cuadro del que vamos a hablar nos muestra a una novia, saliendo de su barraca, acompañada de una serie de mujeres y de dos niños a la parte izquierda. La escena nos muestra a una novia radiante bajo la atenta mirada de todos los acompañantes. La sensación que produce la obra es la de ser una instantánea fotográfica, en la que varios de los personajes miran a cámara mientras que el resto miran a la novia. Al tratarse de un cuadro, estas miradas son un guiño cómplice al espectador y nos hacen partícipes de la escena, como si nos invitaran a involucrarnos en la celebración.
Compositivamente, la obra contiene distintos aspectos reseñables. En la siguiente imagen, hemos superpuesto una serie de líneas que se corresponden con las diagonales del formato (líneas verdes) las mitades del formato (líneas amarillas) los tercios (líneas rojas) y las secciones áureas (líneas azules). En primer lugar, la luz que ilumina la escena, es una luz difusa, propia de las escenas en sombra, excepto la luz directa que recibe la novia y parte de la fachada de la barraca. Esta luz parece atravesar los árboles que se intuyen fuera del cuadro para iluminar al personaje principal de la obra. Si nos fijamos, todos los elementos iluminados que se corresponden con los tonos más blanquecinos de la obra, se concentran en la parte superior derecha, justo por encima de la diagonal que baja de izquierda a derecha. La otra parte de la obra presenta tonos más oscuros y desaturados. En cuanto a las mitades, la línea vertical coincide con la guirnalda de la fachada, a su vez enmarcada por el blanco de la pared, coincide con uno de los ojos de las damas que nos mira directamente y enmarca a la novia que se mantiene inmediatamente a la derecha de esta línea. Y por último, los tercios y secciones áureas verticales, nos enmarcan las cabezas de la novia y de la otra joven que mira hacia el interior de la casa.
Por otro lado, los diferentes grupos parecen formar dos triángulos compositivos. El de la derecha, tal vez mucho más evidente, agrupa a la novia y a sus damas y el de la izquierda al resto de personajes. A su vez, los ojos de los distintos personajes principales, excepto los que se encuentran en segundo término, se distribuyen sobre el soporte en forma elíptica (línea magenta)
Cromáticamente, la obra destaca por el uso de los colores tierra semi saturados, los blancos con gran variedad de matices, los rojos y los negros. Es destacable el contraste entre el blanco de la novia y los negros del interior de la casa, que el autor parece haber querido compensar con el negro de la mujer de la izquierda y los blancos del delantal y los niños, en este caso, con menor ocupación de superficie y menor intensidad. En cuanto a la pincelada, resalta la sutileza y cómo la escena ha sido tratada sin grandes estridencias. Tal vez podrían considerarse como tales las causadas por los retazos de luz, en la que se manifiesta una mayor participación matérica de pintura, sin resultar en ningún caso pesada.
domingo, 12 de febrero de 2012
Espolines Falleras Mayores de Valencia 2012
Rafael Catalá como ya hizo el año pasado con el espolín de la Fallera Mayor Infantil de Valencia, decidió darle mayor importancia a los ramos centrales y laterales que a la orla o guirnalda central. Esta guirnalda siempre había estado tejida en metales, este año se ha realizado en seda intercalada con hilos de metal de oro y plata.
El ramo principal está compuesto por una flor central de color azul y otras de menor tamaño de color rosa claro y amarillo, con hojas verdes y ocres. Los ramos laterales están formados por una flor de color rosa mezcladas con fucsia y dos laterales de color naranja con hojas de color verde y plata. El ancho del tejido es de 54 cm y la confección de En hilos de Seda.
Rocio Pascual lució el espolín Fallera Mayor Infantil de Valencia realizado por Vives y Marí. El espolín es de color azul cobalto y lleva 34 colores de trama y dos metales, principalmente el oro volteado blanco. El ancho del tejido es de 54 cm.
El ramo central está compuesto por cuatro flores de tamaño similar, una arriba en el centro de color rojo, una abajo de color naranja y una a cada lado de color azul claro y rosa con malva. El ramo está adornado con hojas de color verde de varios tonos. El ramo lateral está formado por tres flores, la central de color rosa y una a cada lado de color azul y lila. La confeción corrió a cargo de Marián Indumentaria.
En esta ocasión las dos coincidieron en elegir colores fríos para el traje más importante de su reinado.
Las fotos de los tejidos son de Catalá y Vives y Marí respectivamente.
domingo, 29 de enero de 2012
El traje de valenciana. Evolución
En la exposición podemos admirar trajes de distintas épocas y estilos. Observamos que las faldas han ido evolucionando en su longitud y anchura. Los más antiguos llegaban hasta los tobillos aproximadamente, dejando ver el zapato y su vuelo no era demasiado excesivo. Esto fue así hasta mediados de los 60, donde inspirado por las modas del vestir de aquellos años se acortó la falda llegando por debajo de las rodillas. El vuelo también cambia siendo las faldas más estrechas. A mediados de los 80 las faldas vuelven a alargarse llegando poco a poco de nuevo en los 90 hasta los tobillos, incrementando de nuevo su vuelo. A partir de entonces el largo crece llegando a pocos centímetros del suelo y tapando por completo los zapatos. De esta forma se ha mantenido así hasta nuestros días, incrementándose también el vuelo de la falda.
Igual que vemos la evolución del traje observamos también el cambio en los pañuelos o manteletas y delantales. Como los diferentes bordados y su forma de colocación.
Los delantales cambian en longitud y anchura llegando a reducirse considerablemente en los años 40 hasta los 60. A partir de entonces empiezan a alargarse y a ensancharse poco a poco hasta llegar a nuestros días, que son más anchos y largos que los antiguos.
En la exposición se observan diferentes aderezos, peinetas de distintas medidas, agujas, rascamoños, joies o broches de pecho, diferentes pendientes,etc.
En los maniquíes y cuadros vemos los modelos de peinado y su evolución con las modas de cada época. Y los diferentes tipos de calzado y medias, así como justillos y jubones.
También se pueden admirar unos cuadros muy interesantes donde se aprecia la indumentaria valenciana y que próximamente analizaremos alguno de ellos. Los cuadros son, Vistiendo a la novia, Clavariesa de Rocafort y Anciana haciendo calceta, todos estos de Jose Benlliure Ortiz. La novia de Antonio Fillol Granell, Labradora valenciana de Luis Dubón Portolés, Peinándose de Salvador Tuset Tuset. Labradora de autor anónimo, Retrato de la primera Regina del Jocs Florals de Francisco Boví, Cabeza de anciana de Joaquín Agrasot Juan, Mozas en la fuente José Benavent Calatayud, Valencianas de Rosa Ruiz Martínez.
La muestra estará abierta hasta el mes de abril y cuenta con algunas piezas de la colección de Victoria Liceras que además es la comisaria de la exposición y toda una institución en la investigación, estudio y realización de la indumentaria tradicional valenciana.
domingo, 15 de enero de 2012
Pañuelo de cabeza - Forma de colocación II
El nombre de fumeral le viene porque con esta forma de colocación el pañuelo parecía una especie de chimenea.
Este modelo de pañuelo en ocasiones incorporaba elementos rígidos para conseguir gran altura.
martes, 3 de enero de 2012
Pendientes De A Tres o De La Verge
Los solemos identificar y llamar como pendientes de la Verge porque son los que en ocasiones luce la Virgen de los Desamparados.
Su estructura es similar a otro tipo de pendientes, constan de un orejal o candado, una segunda pieza central apaisada. Y tres colgantes con forma de almendra que penden de esta pieza.
Estos pendientes fueron muy utilizados por mujeres de nivel social elevado. Solían estar realizados en oro o plata y podrían llevar incrustaciones de diamantes o strass.
Su tamaño podía variar, los había más pequeños y otros más largos, llegando en ocasiones a tener un tamaño considerable.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Felices Fiestas
domingo, 18 de diciembre de 2011
La Capa
Eran largas hasta los pies y muy amplias. Sin mangas y con una esclavina de unos 40 cm. que colgaba sobre los hombros. También tenía el cuello plantado que podía variar entre 6 y 10 cm. de alto.
Era una prenda llevada para más vestir, utilizándose en celebraciones religiosas y festivas. Generalmente pasaba de padres a hijos y era lucida por personalidades importantes como regidores, alcaldes, etc.
Solía llevarse acompañada de sombreros, normalmente de copa alta o cosiol.
Su color era oscuro como el negro o el pardo, aunque hubo en menor medida de otros colores.
El tejido con el que estaban confeccionadas normalmente era el paño o la lana, aunque las había de tejidos más ligeros y brillantes utilizadas por familias más ricas.
Las ornamentaciones más frecuentes estaban situadas en la esclavina, en ocasiones adornadas con galones. El cuello va reforzado con entretela y con pespuntes para darle mayor consistencia. Estos pespuntes podían tener forma geométrica y servir también como adorno.
El cuello y la esclavina solían ir ribeteadas con un vivo de seda o de cuero fino. También podían llevar adornos de terciopelo de diferentes colores.
No siempre llevaban vistas o aseos delanteros, pero de llevarlos eran de paño o terciopelo de color negro o de otro color como el rojo o verde.
Normalmente las capas iban sueltas aunque en ocasiones llevaban algún lazo o pieza metálica en el cuello que servían para atarse.
viernes, 2 de diciembre de 2011
El Pololo
Las primeras mujeres en llevarlos eran de clases sociales elevadas y es a mediados del siglo XIX cuando empieza a utilizarse por mujeres de condición social más baja.
Su estructura inicial era de dos camales o perneras abiertos en la entrepierna. Más adelante con la evolución de la pieza se cerró esta zona juntando los dos camales.
La parte superior llega hasta la cintura donde se sujeta por medio de una pretina y se distribuye el vuelo. La parte de abajo de los camales es amplia y se recoge el vuelo debajo de las rodillas. Normalmente las guarniciones más abundantes iban en esta zona.
Los tejidos empleados para su confección eran las telas finas como el hilo o el algodón y su color era el blanco o crudo. Solían ir guarnecidas con puntillas.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Mañana de otoño - La indumentaria
Vemos en la parte izquierda del cuadro un hombre montado en un caballo o mula. Lleva una camisa con chaleco oscuro y un saragüell, en las piernas luce unas medias de color azul intenso. En los pies calza unas alpargatas, observamos que lleva enrollada la manta en el cuello para abrigarse. En la cabeza utiliza un sombrero de copa baja o rodina.
En la parte derecha del cuadro aparece un grupo de personas tres mujeres y un hombre que caminan todos juntos. Por la indumentaria que llevan seguramente van o vienen de alguna ceremonia religiosa.
El hombre lleva una capa que cubre todo el cuerpo y no deja ver la ropa que lleva debajo, solo podemos ver que lleva unas medias también de color azul. Como calzado utiliza unas alpargatas o espardenyes. En la cabeza también lleva un sombrero de copa baja como el otro personaje, este tipo de sombreros como ya comentamos fue muy utilizado por todo tipo de hombres y condición social.
Las tres mujeres llevan faldas o guardapiés de colores llamativos, amarillo, azul y rojo. Como prenda de abrigo lucen unos mantones de Manila, de color ocre, negro y verde, con sus bordados y flecos característicos.
Cubriendo la cabeza las tres llevan una mantilla de media luna de color negro, típicas valencianas.
viernes, 4 de noviembre de 2011
José Mongrell: Mañana de otoño

José Mongrell Torrent
Mañana de otoño
1907 Óleo sobre lienzo 66 X 104 cm.
Colección particular.
EL AUTOR
Sobre Jose Mongrell ya publicamos una entrada hace algo más de un año. Para leerla puedes pinchar en el siguiente enlace:
http://floreal-indumentaria.blogspot.com/2010/08/jose-mongrell-anacreontica-el-saludo.html
LA OBRA
El cuadro representa a unos personajes costumbristas ataviados con diferentes piezas de la indumentaria tradicional valenciana paseando por la huerta. Como el título bien nos indica, la escena transcurre en una mañana de otoño y se advierte en el cromatismo y la luz de la obra el interés del autor por plasmar a modo de instantánea tan bello momento.
Con respecto a la composición de la obra, en primer lugar llama la atención la posición de los personajes dentro del formato. Por un lado, tenemos a un saragüell montado en un burro en la parte izquierda y por otro a un grupo de personajes algo más alejados en la parte derecha. La distribución no es simétrica. El burro se encuentra más hacia el centro, mientras que el grupo se desplaza hacia la izquierda, como queriendo salir del cuadro. Este hecho refuerza la idea de instantánea que hemos comentado anteriormente. Así pues, el autor busca romper el estatismo del paisaje horizontal por medio de la colocación de los personajes, la introducción de los árboles que funcionan como contrapeso y la creación de tensiones lineales que obedecen a la perspectiva cónica utilizada como sistema de representación. Hay una sensación de equilibrio dinámico.
Trazando las secciones áureas de los lados del cuadro (líneas amarillas) podemos apreciar como las horizontales coinciden con el horizonte y el punto más alto de las montañas. Por otro lado las verticales coinciden con la pata más adelantada del burro, así como por uno de los árboles. Parece que el autor ha utilizado estos elementos para organizar y distribuir el resto de pesos por la superficie pictórica.
En cuanto a las tensiones, se observa una serie de líneas de fuga (líneas magenta) que buscan un punto de fuga fuera del cuadro. Este punto de fuga podría coincidir con el lugar hacia el que se dirigen los personajes, pero el autor parece haber querido prescindir de él, otorgando mayor importancia al trayecto de los personajes. De nuevo, este hecho remite a la sensación de instantaneidad, la fugacidad de lo cotidiano y por supuesto, de movimiento.
La paleta cromática consigue plasmar muy bien la luz de una mañana otoñal. Por un lado, advertimos el uso de colores cálidos y fríos, con el fin de crear perspectiva atmosférica. A tal efecto, los elementos alejados de la obra, han sido coloreados en distintos matices de azules, violetas y verdes, mientras los elementos más próximos como los árboles, el suelo o las ropas de los personajes han sido pintados con colores cálidos y en algunos casos con tonos contrastantes blancos y negros con el fin de ganar un mayor peso compositivo. Sobre las montañas y algunos elementos arquitectónicos observamos ricos matices cromáticos de la luz matinal, que contribuyen a armonizar la imagen dotándola de una gran sensación de sosiego.
domingo, 23 de octubre de 2011
El calzoncillo o calçotet
Cubría desde el abdomen hasta por debajo de las rodillas donde se ataba recogiendo el vuelo. Sobresalían un poco por debajo del calzón de vestir.
Estaban confeccionadas con lino o algodón y eran de color blanco.
Las más antiguas llevaban tapa para abrocharse a la cintura como los calzones. Las más recientes ya llevaban abertura delantera.
Su utilidad era la de proteger el cuerpo de los roces de otras prendas de vestir confeccionadas con tejidos más gruesos.
viernes, 7 de octubre de 2011
La mantilla de Media Luna
Es una pieza de tejido con forma semicircular. La parte recta va situada en la frente y la semicircular cae sobre los hombros y la espalda.
Los tejidos empleados para su confección eran muy variados, desde finos como la muselina, tul, seda; o gruesos como el paño. Hasta mitad del siglo XIX solían ser de color blanco y de tejidos opacos como la bayeta o el paño, o translucidos como la seda, el tul y las muselinas. Las ornamentaciones solían ser de bordados en cadeneta para las realizadas con tejido fino y para las de tejido grueso una cinta de seda alrededor del borde.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX aparecen las de color negro y de tejidos espesos de paño y seda. Las más ricas solían llevar ornamentos a base de bordados de realce, recortes de terciopelo, pasamanerías, aplicaciones de abalorios, etc.
Otras más sencillas llevaban una cinta o bies de terciopelo o seda por todo el contorno de la pieza formando una especie de cenefa.
martes, 27 de septiembre de 2011
Adela Roy
Disponen de prendas para el nacimiento de un hijo, ropa tanto de vestir con conjuntos de punto, faldones y peleles, como de casa, como sabanas, colchas, etc. También elaboran prendas para bautizos con faldones de Cristianar ricamente adornados con bordados y puntillas. Además para el día de la Comunión confeccionan trajes trabajados como alta costura artesana.
Manteletas y delantales
¿Qué criterio siguen a la hora de crear sus manteletas?¿Apuestan por lo clásico y tradicional o intentan dar nuevos aires a su trabajo?
El deseo de ofrecer la artesanía de Adela Roy a la fiesta de los valencianos es lo que ha primado en nuestro trabajo. Trabajar para engalanar con nuestras manteletas y delantales a esas verdaderas joyas de la artesanía como son los trajes de valenciana es, en realidad, un sueño que desde siempre ha estado en la imaginación de Adela Roy.
No podemos definirnos de ningún modo. Aplicamos nuestra experiencia en la artesanía confeccionando diferentes estilos. Desde piezas con lentejuela bordadas y festoneadas a mano matizando su brillo con cristal sobrebordado, o bien nuestras cariñosamente llamadas de huertana o labradora en fina batistas suiza bordada y exquisitas uniones de puntilla hasta las más exclusivas por tratarse de piezas confeccionadas con alençones y bordados antiguos.
Pero siempre el estilo y el criterio va a ir siempre muy de la mano al estilo y criterio de nuestras clientas.
Con referencia a los dibujos de las manteletas, ¿Qué utilizan, dibujos clásicos inspirados de dibujos antiguos, pinturas, piezas antiguas, o mas modernos?
Las composiciones que recreamos están inspiradas en el estudio de la indumentaria que nos ha llegado por ilustraciones antiguas o encontrareis también dibujos propios aplicados en nuestros clásicos bordados a mano.
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