Bienvenidos

Este blog trata sobre indumentaria valenciana. Analizamos piezas actuales y antiguas, desde el rigor histórico y la iconografía pictórica de diversos artistas valencianos.

También esperamos realizar entrevistas a distintas indumentaristas, artesanos, falleras y falleros que quieran colaborar con nosotros mostrándonos sus trajes.

sábado, 25 de febrero de 2012

Antonio Fillol Granell: La Novia

Antonio Fillol Granell


La Novia
1923 Óleo sobre lienzo 204 x 253 cm.
Propiedad del Ayuntamiento de Valencia.

Antonio Fillol (Valencia, 1870 - Castellnovo 1930) discípulo deIgnacio Pinazo Camarlench y alumno de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Fue un pintor considerado como uno de los principales representantes del realismo social y autor de una extensa obra artística que recoge escenas, paisajes y costumbres del pueblo valenciano, todas ellas tratadas con delicadeza pero con una gran profundidad. Obras como La gloria del pueblo o La defensa de la barraca, son un claro ejemplo. Su pintura nos muestra temas a veces tratados con la más descarnada crudeza, como ocurre con su estremecedor lienzo La bestia humana o El sátiro. También fue uno de los impulsores del impresionismo en España.

Destacó además en su faceta de retratista, realizando una colección de pinturas de personajes típicos valencianos, dotándolos de una fuerte carga psicológica y evocativa. A lo largo de su carrera, fue acreedor de numerosos premios nacionales e internacionales. Obtuvo primeras medallas y numerosos reconocimientos en los certámenes y exposiciones a os que concurrió. Fue catedrático numerario de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y promotor de reformas educativas. Como presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia contribuyó a revitalizar la vida cultural y a mejorar la situación de los artistas valencianos.

LA OBRA

El cuadro del que vamos a hablar nos muestra a una novia, saliendo de su barraca, acompañada de una serie de mujeres y de dos niños a la parte izquierda. La escena nos muestra a una novia radiante bajo la atenta mirada de todos los acompañantes. La sensación que produce la obra es la de ser una instantánea fotográfica, en la que varios de los personajes miran a cámara mientras que el resto miran a la novia. Al tratarse de un cuadro, estas miradas son un guiño cómplice al espectador y nos hacen partícipes de la escena, como si nos invitaran a involucrarnos en la celebración.

Compositivamente, la obra contiene distintos aspectos reseñables. En la siguiente imagen, hemos superpuesto una serie de líneas que se corresponden con las diagonales del formato (líneas verdes) las mitades del formato (líneas amarillas) los tercios (líneas rojas) y las secciones áureas (líneas azules). En primer lugar, la luz que ilumina la escena, es una luz difusa, propia de las escenas en sombra, excepto la luz directa que recibe la novia y parte de la fachada de la barraca. Esta luz parece atravesar los árboles que se intuyen fuera del cuadro para iluminar al personaje principal de la obra. Si nos fijamos, todos los elementos iluminados que se corresponden con los tonos más blanquecinos de la obra, se concentran en la parte superior derecha, justo por encima de la diagonal que baja de izquierda a derecha. La otra parte de la obra presenta tonos más oscuros y desaturados. En cuanto a las mitades, la línea vertical coincide con la guirnalda de la fachada, a su vez enmarcada por el blanco de la pared, coincide con uno de los ojos de las damas que nos mira directamente y enmarca a la novia que se mantiene inmediatamente a la derecha de esta línea. Y por último, los tercios y secciones áureas verticales, nos enmarcan las cabezas de la novia y de la otra joven que mira hacia el interior de la casa.


Por otro lado, los diferentes grupos parecen formar dos triángulos compositivos. El de la derecha, tal vez mucho más evidente, agrupa a la novia y a sus damas y el de la izquierda al resto de personajes. A su vez, los ojos de los distintos personajes principales, excepto los que se encuentran en segundo término, se distribuyen sobre el soporte en forma elíptica (línea magenta)


Cromáticamente, la obra destaca por el uso de los colores tierra semi saturados, los blancos con gran variedad de matices, los rojos y los negros. Es destacable el contraste entre el blanco de la novia y los negros del interior de la casa, que el autor parece haber querido compensar con el negro de la mujer de la izquierda y los blancos del delantal y los niños, en este caso, con menor ocupación de superficie y menor intensidad. En cuanto a la pincelada, resalta la sutileza y cómo la escena ha sido tratada sin grandes estridencias. Tal vez podrían considerarse como tales las causadas por los retazos de luz, en la que se manifiesta una mayor participación matérica de pintura, sin resultar en ningún caso pesada.

domingo, 12 de febrero de 2012

Espolines Falleras Mayores de Valencia 2012

Otro año más las Falleras Mayores de Valencia estrenaron el espolín regalo del ayuntamiento de Valencia en el día de su exaltación. De esa manera se desveló el secreto del color de sus trajes.

Sandra Muñoz lució el espolín Fallera Mayor de Valencia realizado por la empresa Rafaél Catalá. El color es púrpura de Tiro, también conocida como púrpura real o púrpura imperial, es un colorante o tinte usado por los antiguos fenicios en la ciudad de Tiro. Este color era muy apreciado en la antigüedad debido a las connotaciones de riqueza asociadas desde los tiempos romanos.


Rafael Catalá como ya hizo el año pasado con el espolín de la Fallera Mayor Infantil de Valencia, decidió darle mayor importancia a los ramos centrales y laterales que a la orla o guirnalda central. Esta guirnalda siempre había estado tejida en metales, este año se ha realizado en seda intercalada con hilos de metal de oro y plata.

El ramo principal está compuesto por una flor central de color azul y otras de menor tamaño de color rosa claro y amarillo, con hojas verdes y ocres. Los ramos laterales están formados por una flor de color rosa mezcladas con fucsia y dos laterales de color naranja con hojas de color verde y plata. El ancho del tejido es de 54 cm y la confección de En hilos de Seda.

Rocio Pascual lució el espolín Fallera Mayor Infantil de Valencia realizado por Vives y Marí. El espolín es de color azul cobalto y lleva 34 colores de trama y dos metales, principalmente el oro volteado blanco. El ancho del tejido es de 54 cm.


El ramo central está compuesto por cuatro flores de tamaño similar, una arriba en el centro de color rojo, una abajo de color naranja y una a cada lado de color azul claro y rosa con malva. El ramo está adornado con hojas de color verde de varios tonos. El ramo lateral está formado por tres flores, la central de color rosa y una a cada lado de color azul y lila. La confeción corrió a cargo de Marián Indumentaria.

En esta ocasión las dos coincidieron en elegir colores fríos para el traje más importante de su reinado.


Las fotos de los tejidos son de Catalá y Vives y Marí respectivamente.

domingo, 29 de enero de 2012

El traje de valenciana. Evolución

Se ha inaugurado en Valencia en el Museo de la Ciudad una exposición sobre indumentaria valenciana. Con ella se pretende dar a conocer al público las diferentes transformaciones que ha experimentado a lo largo de la historia el traje de la mujer valenciana hasta llegar a nuestros días. Y cómo han sufrido modificaciones que han ido sustituyendo elementos tradicionales por otros que no lo son.


En la exposición podemos admirar trajes de distintas épocas y estilos. Observamos que las faldas han ido evolucionando en su longitud y anchura. Los más antiguos llegaban hasta los tobillos aproximadamente, dejando ver el zapato y su vuelo no era demasiado excesivo. Esto fue así hasta mediados de los 60, donde inspirado por las modas del vestir de aquellos años se acortó la falda llegando por debajo de las rodillas. El vuelo también cambia siendo las faldas más estrechas. A mediados de los 80 las faldas vuelven a alargarse llegando poco a poco de nuevo en los 90 hasta los tobillos, incrementando de nuevo su vuelo. A partir de entonces el largo crece llegando a pocos centímetros del suelo y tapando por completo los zapatos. De esta forma se ha mantenido así hasta nuestros días, incrementándose también el vuelo de la falda.


Igual que vemos la evolución del traje observamos también el cambio en los pañuelos o manteletas y delantales. Como los diferentes bordados y su forma de colocación.
Los delantales cambian en longitud y anchura llegando a reducirse considerablemente en los años 40 hasta los 60. A partir de entonces empiezan a alargarse y a ensancharse poco a poco hasta llegar a nuestros días, que son más anchos y largos que los antiguos.


En la exposición se observan diferentes aderezos, peinetas de distintas medidas, agujas, rascamoños, joies o broches de pecho, diferentes pendientes,etc.

En los maniquíes y cuadros vemos los modelos de peinado y su evolución con las modas de cada época. Y los diferentes tipos de calzado y medias, así como justillos y jubones.


También se pueden admirar unos cuadros muy interesantes donde se aprecia la indumentaria valenciana y que próximamente analizaremos alguno de ellos. Los cuadros son, Vistiendo a la novia, Clavariesa de Rocafort y Anciana haciendo calceta, todos estos de Jose Benlliure Ortiz. La novia de Antonio Fillol Granell, Labradora valenciana de Luis Dubón Portolés, Peinándose de Salvador Tuset Tuset. Labradora de autor anónimo, Retrato de la primera Regina del Jocs Florals de Francisco Boví, Cabeza de anciana de Joaquín Agrasot Juan, Mozas en la fuente José Benavent Calatayud, Valencianas de Rosa Ruiz Martínez.


La muestra estará abierta hasta el mes de abril y cuenta con algunas piezas de la colección de Victoria Liceras que además es la comisaria de la exposición y toda una institución en la investigación, estudio y realización de la indumentaria tradicional valenciana.

domingo, 15 de enero de 2012

Pañuelo de cabeza - Forma de colocación II

De Fumeral o Farol

Consistía en colocar el pañuelo en forma de triángulo, después se doblaba sobre si mismo formando una especie de turbante o banda ancha que envolvía la cabeza y se anudaba en un lado.


El nombre de fumeral le viene porque con esta forma de colocación el pañuelo parecía una especie de chimenea.

Este modelo de pañuelo en ocasiones incorporaba elementos rígidos para conseguir gran altura.

martes, 3 de enero de 2012

Pendientes De A Tres o De La Verge

Este tipo de pendientes junto con los Barquillos son los que más aparecen en los cuadros de temática costumbrista que estamos analizando. Por lo que hace pensar que fueron muy utilizados.


Los solemos identificar y llamar como pendientes de la Verge porque son los que en ocasiones luce la Virgen de los Desamparados.
Su estructura es similar a otro tipo de pendientes, constan de un orejal o candado, una segunda pieza central apaisada. Y tres colgantes con forma de almendra que penden de esta pieza.


Estos pendientes fueron muy utilizados por mujeres de nivel social elevado. Solían estar realizados en oro o plata y podrían llevar incrustaciones de diamantes o strass.


Su tamaño podía variar, los había más pequeños y otros más largos, llegando en ocasiones a tener un tamaño considerable.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Felices Fiestas

Felices fiestas a todos, tanto a nuestros seguidores y usuarios como a las empresas que colaboran con nosotros.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La Capa

La capa utilizada por los hombres como prenda de abrigo, fue una de las piezas más importantes dentro de la indumentaria masculina y también de la indumentaria valenciana. Tubo su mayor apogeo en el siglo XVIII y ha llegado hasta nuestros días.
Eran largas hasta los pies y muy amplias. Sin mangas y con una esclavina de unos 40 cm. que colgaba sobre los hombros. También tenía el cuello plantado que podía variar entre 6 y 10 cm. de alto.


Era una prenda llevada para más vestir, utilizándose en celebraciones religiosas y festivas. Generalmente pasaba de padres a hijos y era lucida por personalidades importantes como regidores, alcaldes, etc.
Solía llevarse acompañada de sombreros, normalmente de copa alta o cosiol.

Su color era oscuro como el negro o el pardo, aunque hubo en menor medida de otros colores.


El tejido con el que estaban confeccionadas normalmente era el paño o la lana, aunque las había de tejidos más ligeros y brillantes utilizadas por familias más ricas.

Las ornamentaciones más frecuentes estaban situadas en la esclavina, en ocasiones adornadas con galones. El cuello va reforzado con entretela y con pespuntes para darle mayor consistencia. Estos pespuntes podían tener forma geométrica y servir también como adorno.
El cuello y la esclavina solían ir ribeteadas con un vivo de seda o de cuero fino. También podían llevar adornos de terciopelo de diferentes colores.


No siempre llevaban vistas o aseos delanteros, pero de llevarlos eran de paño o terciopelo de color negro o de otro color como el rojo o verde.
Normalmente las capas iban sueltas aunque en ocasiones llevaban algún lazo o pieza metálica en el cuello que servían para atarse.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Pololo

El pololo, también llamado saragüell de dona o camalet. Era un pantalón interior que las mujeres empezaron a utilizar en el siglo XIX como ropa interior. Ya que en el siglo XVIII no se usaban piezas de este tipo, solo la camisa.


Las primeras mujeres en llevarlos eran de clases sociales elevadas y es a mediados del siglo XIX cuando empieza a utilizarse por mujeres de condición social más baja.

Su estructura inicial era de dos camales o perneras abiertos en la entrepierna. Más adelante con la evolución de la pieza se cerró esta zona juntando los dos camales.
La parte superior llega hasta la cintura donde se sujeta por medio de una pretina y se distribuye el vuelo. La parte de abajo de los camales es amplia y se recoge el vuelo debajo de las rodillas. Normalmente las guarniciones más abundantes iban en esta zona.
Los tejidos empleados para su confección eran las telas finas como el hilo o el algodón y su color era el blanco o crudo. Solían ir guarnecidas con puntillas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Mañana de otoño - La indumentaria

En este cuadro de bonita composición, destaca más el paisaje que los personajes que en el aparecen.
Vemos en la parte izquierda del cuadro un hombre montado en un caballo o mula. Lleva una camisa con chaleco oscuro y un saragüell, en las piernas luce unas medias de color azul intenso. En los pies calza unas alpargatas, observamos que lleva enrollada la manta en el cuello para abrigarse. En la cabeza utiliza un sombrero de copa baja o rodina.


En la parte derecha del cuadro aparece un grupo de personas tres mujeres y un hombre que caminan todos juntos. Por la indumentaria que llevan seguramente van o vienen de alguna ceremonia religiosa.


El hombre lleva una capa que cubre todo el cuerpo y no deja ver la ropa que lleva debajo, solo podemos ver que lleva unas medias también de color azul. Como calzado utiliza unas alpargatas o espardenyes. En la cabeza también lleva un sombrero de copa baja como el otro personaje, este tipo de sombreros como ya comentamos fue muy utilizado por todo tipo de hombres y condición social.


Las tres mujeres llevan faldas o guardapiés de colores llamativos, amarillo, azul y rojo. Como prenda de abrigo lucen unos mantones de Manila, de color ocre, negro y verde, con sus bordados y flecos característicos.

Cubriendo la cabeza las tres llevan una mantilla de media luna de color negro, típicas valencianas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

José Mongrell: Mañana de otoño


José Mongrell Torrent
Mañana de otoño
1907 Óleo sobre lienzo 66 X 104 cm.
Colección particular.

EL AUTOR

Sobre Jose Mongrell ya publicamos una entrada hace algo más de un año. Para leerla puedes pinchar en el siguiente enlace:

http://floreal-indumentaria.blogspot.com/2010/08/jose-mongrell-anacreontica-el-saludo.html


LA OBRA

El cuadro representa a unos personajes costumbristas ataviados con diferentes piezas de la indumentaria tradicional valenciana paseando por la huerta. Como el título bien nos indica, la escena transcurre en una mañana de otoño y se advierte en el cromatismo y la luz de la obra el interés del autor por plasmar a modo de instantánea tan bello momento.

Con respecto a la composición de la obra, en primer lugar llama la atención la posición de los personajes dentro del formato. Por un lado, tenemos a un saragüell montado en un burro en la parte izquierda y por otro a un grupo de personajes algo más alejados en la parte derecha. La distribución no es simétrica. El burro se encuentra más hacia el centro, mientras que el grupo se desplaza hacia la izquierda, como queriendo salir del cuadro. Este hecho refuerza la idea de instantánea que hemos comentado anteriormente. Así pues, el autor busca romper el estatismo del paisaje horizontal por medio de la colocación de los personajes, la introducción de los árboles que funcionan como contrapeso y la creación de tensiones lineales que obedecen a la perspectiva cónica utilizada como sistema de representación. Hay una sensación de equilibrio dinámico.




Trazando las secciones áureas de los lados del cuadro (líneas amarillas) podemos apreciar como las horizontales coinciden con el horizonte y el punto más alto de las montañas. Por otro lado las verticales coinciden con la pata más adelantada del burro, así como por uno de los árboles. Parece que el autor ha utilizado estos elementos para organizar y distribuir el resto de pesos por la superficie pictórica.



En cuanto a las tensiones, se observa una serie de líneas de fuga (líneas magenta) que buscan un punto de fuga fuera del cuadro. Este punto de fuga podría coincidir con el lugar hacia el que se dirigen los personajes, pero el autor parece haber querido prescindir de él, otorgando mayor importancia al trayecto de los personajes. De nuevo, este hecho remite a la sensación de instantaneidad, la fugacidad de lo cotidiano y por supuesto, de movimiento.

La paleta cromática consigue plasmar muy bien la luz de una mañana otoñal. Por un lado, advertimos el uso de colores cálidos y fríos, con el fin de crear perspectiva atmosférica. A tal efecto, los elementos alejados de la obra, han sido coloreados en distintos matices de azules, violetas y verdes, mientras los elementos más próximos como los árboles, el suelo o las ropas de los personajes han sido pintados con colores cálidos y en algunos casos con tonos contrastantes blancos y negros con el fin de ganar un mayor peso compositivo. Sobre las montañas y algunos elementos arquitectónicos observamos ricos matices cromáticos de la luz matinal, que contribuyen a armonizar la imagen dotándola de una gran sensación de sosiego.

domingo, 23 de octubre de 2011

El calzoncillo o calçotet

Era la ropa interior masculina. Estaba formado por dos camales anchos de lienzo que se llevaba debajo de los otros calzones de vestir. Es una prenda sencilla sin entretelas ni otras piezas añadidas.


Cubría desde el abdomen hasta por debajo de las rodillas donde se ataba recogiendo el vuelo. Sobresalían un poco por debajo del calzón de vestir.
Estaban confeccionadas con lino o algodón y eran de color blanco.

Las más antiguas llevaban tapa para abrocharse a la cintura como los calzones. Las más recientes ya llevaban abertura delantera.

Su utilidad era la de proteger el cuerpo de los roces de otras prendas de vestir confeccionadas con tejidos más gruesos.

viernes, 7 de octubre de 2011

La mantilla de Media Luna

La mantilla de media luna o mitja lluna es también conocida como de lista o de llista. Su origen es valenciano, fue una pieza muy popular y extendida hasta nuestros días. Por lo que existe mucha variedad de este tipo de mantillas con distinta forma, tamaño y material.


Es una pieza de tejido con forma semicircular. La parte recta va situada en la frente y la semicircular cae sobre los hombros y la espalda.

Los tejidos empleados para su confección eran muy variados, desde finos como la muselina, tul, seda; o gruesos como el paño. Hasta mitad del siglo XIX solían ser de color blanco y de tejidos opacos como la bayeta o el paño, o translucidos como la seda, el tul y las muselinas. Las ornamentaciones solían ser de bordados en cadeneta para las realizadas con tejido fino y para las de tejido grueso una cinta de seda alrededor del borde.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX aparecen las de color negro y de tejidos espesos de paño y seda. Las más ricas solían llevar ornamentos a base de bordados de realce, recortes de terciopelo, pasamanerías, aplicaciones de abalorios, etc. Otras más sencillas llevaban una cinta o bies de terciopelo o seda por todo el contorno de la pieza formando una especie de cenefa.

martes, 27 de septiembre de 2011

Adela Roy

La tienda de Adela Roy está situada en la calle General Palanca, 3 de Valencia. Junto a la Glorieta.

Desde hace 30 años como ellos mismos dicen, se dedican a vestir ilusiones, tanto en la fiesta de las fallas con sus manteletas y delantales, piezas únicas trabajadas artesanalmente con los mejores tejidos y materiales, como en el día de la boda, con unos diseños únicos y exclusivos para ese día tan especial.
Disponen de prendas para el nacimiento de un hijo, ropa tanto de vestir con conjuntos de punto, faldones y peleles, como de casa, como sabanas, colchas, etc. También elaboran prendas para bautizos con faldones de Cristianar ricamente adornados con bordados y puntillas. Además para el día de la Comunión confeccionan trajes trabajados como alta costura artesana.


Manteletas y delantales
Vamos a conocer más a fondo el trabajo artesanal que realizan con sus manteletas y delantales


¿Qué criterio siguen a la hora de crear sus manteletas?¿Apuestan por lo clásico y tradicional o intentan dar nuevos aires a su trabajo?

El deseo de ofrecer la artesanía de Adela Roy a la fiesta de los valencianos es lo que ha primado en nuestro trabajo. Trabajar para engalanar con nuestras manteletas y delantales a esas verdaderas joyas de la artesanía como son los trajes de valenciana es, en realidad, un sueño que desde siempre ha estado en la imaginación de Adela Roy.
No podemos definirnos de ningún modo. Aplicamos nuestra experiencia en la artesanía confeccionando diferentes estilos. Desde piezas con lentejuela bordadas y festoneadas a mano matizando su brillo con cristal sobrebordado, o bien nuestras cariñosamente llamadas de huertana o labradora en fina batistas suiza bordada y exquisitas uniones de puntilla hasta las más exclusivas por tratarse de piezas confeccionadas con alençones y bordados antiguos.
Pero siempre el estilo y el criterio va a ir siempre muy de la mano al estilo y criterio de nuestras clientas.

Con referencia a los dibujos de las manteletas, ¿Qué utilizan, dibujos clásicos inspirados de dibujos antiguos, pinturas, piezas antiguas, o mas modernos?
Las composiciones que recreamos están inspiradas en el estudio de la indumentaria que nos ha llegado por ilustraciones antiguas o encontrareis también dibujos propios aplicados en nuestros clásicos bordados a mano.

¿Realizan piezas por encargo? ¿Han tenído algún encargo que por su originalidad, valor económico y trabajo les ha hecho ir de cabeza?

Se podría decir que en Adela Roy, los vestidos de novia, los faldones de cristianar, la colección de comunión, (que este años presenta modelos de ceremonia en corto para celebraciones de invierno), son siempre encargos muy laboriosos, trabajados en exclusiva para el cliente como piezas únicas en los que hay que aplicar todo nuestro esfuerzo y saber hacer.

En cuanto a las manteletas, quizás sean aquellas que llevan piezas antiguas son las que generan más quebraderos de cabeza pues son tesoros que su manejo hace que no puedas equivocarte en la confección.

¿Qué materiales y que tipos de bordado utilizan para su elaboración?

Partimos siempre de los mejores materiales. Desde el tul. No concebimos que las sedas y brocados de nuestros trajes no sean engalanados como mínimo con el más fino tul de algodón, tul de seda o bien la base en batista suiza u organzas.

Actualmente sobre tul de algodón se han realizado piezas de incrustaciones de rebrodée francés al que se le añade la lentejuela y cristal bordado, comentado anteriormente, pero evitando recargar de excesivo brillo.


¿Disponen de modelos más sencillos para vestir de diario o para el baile?


Para nosotros sería un honor que nuestros modelos engalanasen los vestidos confeccionados con otra maravilla de la artesanía como son los brocados a mano o espolines que se lucen en nuestra fiesta. Pero sabemos que no podemos destinar todo nuestro trabajo a ese fin por lo que siempre la colección presenta modelos más sencillos que aun siendo de confección artesana se pueden destinar a lo que comenta. De todas formas hacemos lo que nos piden nuestras clientas.

¿Pueden darnos algún consejo para guardar las manteletas y encontrarlas al año siguiente en perfecto estado?


Para nosotros es fundamental que las piezas estén guardadas en total oscuridad. Bien dobladas con papel seda o manila entre pliegue y pliegue sin que toque el tejido con tejido en ningún punto. Organzas, sedas y batistas tienen una normal evolución y tienden a envejecer de forma natural cambiando el matiz de color pero si conseguimos guardarlas con mimo este proceso será homogéneo en toda la pieza.
Recordar que especial cuidado debe tener una lentejuela en plata pues ennegrece con el tiempo y requiere de especiales cuidados.

¿Qué tipo de manteleta creen que aguanta mejor el paso del tiempo en cuanto al estado de los materiales?

Sin duda las batistas suizas y los tules de algodón soportan mejor el paso del tiempo que las sedas y organzas.

Gracias por su colaboración, sus explicaciones y consejos que a mucha gente le va a venir muy bien.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Pañuelo de cabeza - Forma de colocación I

De Cua o en tres

Para colocarlo de esta forma se dobla el pañuelo que tiene forma cuadrada por la mitad, quedando de este modo un triángulo.


La parte recta del pañuelo se sitúa sobre la frente y se ajusta a la cabeza. Una punta queda sobre la espalda, mientras que las otras dos puntas se enrollan formando un cordón que envuelve la cabeza y se ata a la altura de la frente.

Otra variedad de esta forma es cuando se ata en la sien derecha.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Abanico

El abanico es un artilugio originario de China. Es un instrumento y un complemento de moda, creado para facilitar aire fresco en un ambiente caluroso. Solo hace falta agitar el brazo con mayor o menor intensidad para conseguir el aire necesario.

Los abanicos constan de una serie de piezas que lo componen.
Baraja – Es la base rígida y plegable del abanico.
País – Es la tela que va adherida a la baraja.
Varillas – La madera que sirve de soporte, puede ir calada o pintada.
Caberas – Es la primera y última varilla más gruesa que el resto.
Calado – Son los agujeros realizados sobre las varillas.

El abanico plegable se creó en torno al siglo VII, se cree que fue un fabricante japonés el que tuvo la idea al observar las alas de un murciélago. Aunque otros lo atribuyen a un fabricante chino. En Europa se conoce desde finales del siglo XV, fue traído desde China y Japón por los portugueses en sus rutas comerciales hacia Oriente.
El abanico se popularizó y extendió por toda Europa, en un primer momento fue utilizado por damas de clase alta y luego por todas las capas de la sociedad. En los siglos XVII y XVIII el abanico plegable alcanza una gran difusión, especialmente en Italia, Francia, Inglaterra y España, llegando a ser un instrumento de distinción, elegancia y coquetería femenina.


En el siglo XVIII se instaló en España el artesano francés Eugenio Prost convirtiendo a España en uno de los principales productores del mundo rivalizando con italianos y franceses. Ese mismo siglo se crea el Gremio de Abaniqueros y a principios del siglo XIX se funda la Real Fábrica de Abanicos.
En este período, Valencia se consolidó como centro productor. En 1802 existe ya en Valencia una Real Fábrica de Abanicos, destacando esta comunidad a nivel europeo en la industria del abanico.


En el siglo XIX el industrial alicantino José Coromina revolucionó la producción de abanicos que experimentó un gran auge hasta la guerra civil. En el año 1948 el abanico en Valencia comenzó a resurgir y las manufacturas empezaron nuevamente a hacerse realidad en centros como Godella y Aldaya. En la fecha actual el abanico ha recobrado su importancia de la mano de artistas Valencianos.


La representación pictórica del abanico es muy importante y han sido muchas reinas y damas de la antiguedad retratadas con el. También los artistas valencianos pintaron muchos cuadros de temática costumbrista donde se observa esta pieza.

domingo, 21 de agosto de 2011

La Mantilla

La mantilla es una pieza de tejido que las mujeres utilizan para cubrirse la cabeza, sobre todo para asistir a ceremonias o actos religiosos. Es una pieza muy antigua y de origen español.


Remontándonos a la Edad Media vemos que las mantillas utilizadas eran mantos pesados de tejidos gruesos que cubrían la cabeza y llegaban a arrastrarse por tierra. Con el tiempo fueron reduciéndose de tamaño y formas y se realizaron con tejidos más finos.

Era costumbre que las mujeres se cubrieran la cabeza tanto en la vida domestica como cuando vestían de gala. Cada mujer podía tener una o dos mantillas para poder ir cambiando.

Los tejidos empleados para la confección de las mantillas eran la lana, seda y algodón. Dentro de las de lana estaban las de bayeta o paño que fueron muy utilizadas.

El color habitual en esa época era el blanco, aunque existieron otras estampadas o flameadas menos conocidas. También las había confeccionadas con tejidos translucidos como la muselina o el tul. Es a finales del siglo XVIII cuando aparecen las de color negro.


Las mantillas podían ir guarnecidas o no según el modelo. Algunas llevaban bordados de cadeneta y realce, encajes, puntillas, ribeteados, cintas, abalorios, etc.


La mantilla llamada Media luna era de origen valenciano. También existían otros modelos de mantillas como son El Dengue, La mantilla de toalla, El terno, El manto o La mantilla española.

Próximamente hablaremos de todas ellas de forma más detallada.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Pendientes de Lazo

Este tipo de pendientes consta de un orejal, un cuerpo central apaisado con forma de lazo y otro colgante en forma de almendra, en ocasiones similar al orejal.


Suelen estar realizados en oro, plata o plata sobredorada y adornadas con piedras verdes y espejuelos la mayoría de las veces.


Existían dos versiones de estos pendientes. Una más rica donde las piedras eran las protagonistas de la pieza y otra donde el protagonismo es del metal sobre las piedras.

Esta versión era más popular que la otra.