Bienvenidos

Este blog trata sobre indumentaria valenciana. Analizamos piezas actuales y antiguas, desde el rigor histórico y la iconografía pictórica de diversos artistas valencianos.

También esperamos realizar entrevistas a distintas indumentaristas, artesanos, falleras y falleros que quieran colaborar con nosotros mostrándonos sus trajes.

martes, 14 de abril de 2015

Historia del cuadro Floreal

Hace un tiempo se puso en contacto con nosotros Patricia Rodríguez Albalat para contarnos la historia de su bisabuela Rosario Bort Raga. Nuestro blog lleva el nombre de Floreal como la obra del pintor José Pinazo Martínez, precioso cuadro de temática costumbrista por el cual el pintor consiguió la medalla de oro de la Exposición Nacional de Bellas Artes. Gracias a su biznieta Patricia hemos sabido que Rosario fue una de las modelos de Pinazo en el cuadro Floreal.


Rosario nació el 11 de marzo de 1896 en Algimia de Alfara. Años después su familia se trasladó a Godella, donde posiblemente hizo amistad con la familia Pinazo y en especial de José Pinazo Martínez. Siendo niña estuvo interna en un colegio de monjas de Valencia donde entre otras cosas estudió piano. En un momento de su vida decidió entrar como religiosa en un convento de Barcelona, pero pronto reconsideró su decisión y regresó a Valencia donde formó una familia con Ramón Sorribes Gamón de la que nacerían tres hijas y un hijo.

El matrimonio se mudó a la calle Almirante de Valencia, en un edificio colindante al palacio de los Marqueses de Caro con los que también mantuvo relación al ser vecinos. Ahí vivió Rosario hasta los 80 años, después se mudaría al numero 11 de la calle Caballeros, muriendo el 6 de julio de 1984 en el barrio de Ayora.


Como hemos comentado anteriormente la amistad de la familia de Pinazo con la familia Bort, hizo que le pidiera a su hija que entonces contaba con 19 años, que hiciera de modelo para uno de sus cuadros en 1915, el cuadro Floreal. No cobró por ello, lo hizo como un favor y un honor a este miembro de la familia. También le sirvió de modelo para otro de sus lienzos del que desconocen su nombre y que fue vendido a un comprador de Marsella. Ronda en el anecdotario familiar que pudo ser modelo de José Benlliure, pero no lo tienen verificado.
Su nieta también llamada Rosario es la madre de Patricia quien cuenta anécdotas divertidas de su niñez junto a ella. Era muy presumida y le gustaba llevar ondas en el pelo por lo que iba una peluquera semanalmente a su casa para estar siempre perfecta.


Volviendo al cuadro, Rosario era la mujer de la derecha con jubón de manga larga azul encima de la camisa y falda de color beige y tonos  rosados y verdes. La historiadora Xesqui Casteller escribe en la biografía del pintor, que su mujer Magdalena Mitjans, así como su hija Mª Teresa, un amigo de la familia Emilio Marco y tres muchachas asiduas a los Pinazo fueron los modelos que posaron para que el pintor realizara su obra Floreal. Ahora sabemos que Rosario fue una de esas muchachas. Xesqui también comenta que Magdalena Mitjans era la que normalmente asesoraba a su marido para la elección de telas y trajes para la elaboración de sus cuadros.


Agradecemos a Patricia y a su madre Rosario la historia que nos han contado de su bisabuela y abuela respectivamente. Patricia es componente de la comisión fallera Blocs-Platja de Valencia y además de contarnos la historia de su antepasada nos ha documentado sobre como se pintó el cuadro.

viernes, 20 de marzo de 2015

Pendientes de pardalet

Eran unos pendientes similares en su forma a los de barca o balconet. Eran propios del siglo XIX, normalmente estaban formados por un orejal y una pieza horizontal de donde pendían una o varias hileras de perlas de pequeño tamaño.


La diferencia con estos pendientes es la figura de dos pajaritos que aparecen simétricos entre si en ambos lados de la pieza horizontal y por lo que son conocidos.

Estaban realizados en plata, plata sobredorada, oro, latón o algún otro metal. También podían llevar alguna piedra semipreciosa.


Los pendientes de las fotografías son de Roda y Roses respectivamente.

viernes, 6 de marzo de 2015

Nuestros trajes - Filigranes

Tenemos el gusto de comentaros otro traje en esta sección del blog. Para ello contamos de nuevo con la colaboración de Nely Porcar de Filigranes, tienda situada en Castellón y ya conocida del blog.
Vamos a publicar el texto tal y como nos lo hizo llegar Nely y donde nos explica detalladamente todas las prendas que lo componen.

Cuando desde este blog se me invitó a colaborar en la sección nuestros trajespensé que nada mejor que dar a conocer las características del traje mas especial para una castelloneratambién especial para nosotras: el que preparamos para la Reina de las Fiestas de Castellón 2015, Dunia Gormaz, y que estrenó el día de su Imposición de Bandas.
Para que no resulte demasiado extensa su exposición detallaré las piezas principales:
La falda: Confeccionada de manera apolisonada, con un damasco de seda natural, en color gris y berenjena claro, tejido especialmente para ella con un dibujo antiguo en los telares de Rafael Catalá, S.A.


El delantal: Es una auténtica joya: compuesto de tres piezas antiguas, la pieza central cuajada de un canutillo minúsculo de azabache bordado a mano con pequeños dibujos de hojas de parra, también cuadritos con rocalla; a ambos lados de ésta, añadimos dos piezas que encaraban en disminución hasta la cintura, bordadas a mano con hilo de seda, con motivos florales que aumentaban su tamaño progresivamente desde la cintura hasta abajo, y la completamos bordando canutillo de azabache.


El delantal se remata con una puntilla de chantillí a mano antigua.


El jubón: Confeccionado en raso negro de seda natural. El escote y la bocamanga hasta el codo, acaba con doble puntilla de valencienne de algodón de color crudo y negro, dispuesta de manera encañonada, a semejanza de las antiguas, cuando se utilizaba unas tenacillas que al calor rizaban las puntillas. 


En las bocamangas, y hasta el codo, se reprodujo el dibujo de hojas de parra y los pequeños cuadritos del delantal, bordados a mano con el mejor azabache checo.


La manteleta: es una pieza montada a mano actualmente con encaje de punto a la aguja de rosas dobles y triples, aproximadamente de finales del siglo XIX.

Gracias Nely por como nos ha descrito las prendas, son una verdadera preciosidad y enhorabuena por el trabajo realizado.

jueves, 12 de febrero de 2015

Espolín Fallera Mayor Infantil de Valencia 2015

La Fallera Mayor infantil eligió el color rojo para el espolín del día de su exaltación. El tejido llamado Jumilla es de seda natural de 54 cm. de ancho. Elaborado con 6210 hilos de urdimbre, 38 colores de trama y como metal, oro liso. La fabrica encargada de tejer los dos espolines de las Falleras Mayores ha sido Vives y Marí.
El ramo principal está formado por cuatro flores grandes y algunas pequeñas que rellenan el dibujo. Una flor central de colores azules y grises, debajo de esta una flor en tonos rosas y lilas y otra de colores rojizos. Abajo en el centro una flor de tono amarillos y ocres. Las hojas que están por todo el dibujo son de color verde. El ramo lateral está formado por tres flores y unas hojas. La flor central es de colores lilas, debajo de estas una flor a cada lado, una en tonos naranjas y otra en tonos rosas.
El traje lo confeccionó Amparo Gómez en su tienda Espolín indumentaria valenciana.

martes, 3 de febrero de 2015

Espolín Fallera Mayor de Valencia 2015

El día de la exaltación de Estefanía se desveló como todos los años el secreto mejor guardado de la Fallera Mayor de Valencia, el color del espolín regalo del Ayuntamiento de Valencia. La empresa encargada para la fabricación del tejido ha sido Vives y Marí. Según se ha sabido, Estefanía tenía muy claro el color y no tardó nada en elegirlo, más complicado fue escoger los colores de las flores y guirnaldas que componían el dibujo.
El color escogido fue un azul claro muy elegante, llamado porcelana. Es un tejido de 54 cm. de ancho elaborado de forma manual y de seda natural. Se han utilizado 6210 hilos de urdimbre, 33 colores de trama y tres metales, oro volteado, oro brescado y plata lisa.
El ramo central está formado por unas flores dispuestas en triangulo. Una flor de tonalidades azules, debajo de esta dos flores, una de colores rosas y otra de rojos. Completan el dibujo otras dos flores más pequeñas de tonos amarillos. La hojas que componen este ramo son verdosas. 
El ramo lateral está compuesto por una flor central de color azul y gris, las flores de debajo de esta, una de tonos rosados y otra de tonos azules más intensos. Entre medio de unas flores y otras aparecen unas florecillas más pequeñas en tonos amarillos. Observamos que las hojas que componen este ramo son de tonos grises. Los dos ramos tienen tonalidades similares en sus flores y mezclan colores cálidos y fríos.
La confección corrió a cargo de la empresa En Hilos de Seda.

domingo, 18 de enero de 2015

Puntilla de Alençón

Es un encaje procedente de la ciudad francesa de Alençon de donde toma su nombre. Influenciado por el encaje de punto veneciano, pocos son los materiales que se utilizan para su realización.

Se caracteriza por presentar los motivos con gran relieve en el borde, conseguido con un hilo grueso cubierto con punto de festón muy tupido. No requiere tela de soporte ya que el propio tejido produce una tela en si misma.


El encaje de Alençón, el punto de Venecia y el encaje de Bruselas forman parte entre otros de los denominados encajes de aguja. Son llamados así porque es este instrumento el que se utiliza para su realización, aunque no todos usen el mismo tipo de aguja ni sigan el mismo proceso de elaboración.

lunes, 29 de diciembre de 2014

La indiana

Es un tejido de lino o de algodón pintado por un lado. Estos tejidos se importaban de la India y representaron en Europa una verdadera revolución en el mundo de la indumentaria. Sus propiedades higiénicas y estéticas, sus colores vistosos, su comodidad, ligereza de uso y su precio, hicieron que se convirtieran en un tejido de consumo masivo.


En el siglo XVIII se fundan en Europa las grandes manufacturas de indianas, telas de algodón hechas en Europa a imitación de las de la India. Se empleaban para confeccionar prendas de vestir, de hombres, mujeres y niños. También cortinas, ropa de hogar, tapicería de muebles, ornamentación de paredes en teatros, palacios, etc.

Gran parte de su éxito era por el colorido y diseño de los estampados, además de su precio mucho más asequible que las tradicionales telas de lujo, lo que las convertía en un tejido muy interesante.

La foto del tejido es de L`Atelier de la Seda, empresa ubicada en Valencia.

lunes, 8 de diciembre de 2014

domingo, 23 de noviembre de 2014

El jopetí o chaleco

El jopetí era una prenda de vestir masculina abierta por delante, que cubría el cuerpo desde los hombros a la cintura, no llevaba mangas.


En los chalecos del siglo XVIII la espalda y el delantero solían estar confeccionadas con el mismo tejido y podía tener cuello o no. El modelo más común llevaba solapas triangulares de estilo militar y cuello en forma de tirilla alta. Estas solapas podían estar realizadas con telas diferentes al resto del chaleco, más ricas y vistosas. 
Otro modelo de jopetí era el que no tenía solapas ni cuello y estaba abrochado de arriba abajo. Algunos llevaban separada la parte inferior de la abertura formando un triangulo, otros acababan de forma recta.


Las telas utilizadas para su confección eran muy variadas según el uso que fueran a tener. Los de vestir se confeccionaban con sedas, otomán, damasco o brocado, lanas, terciopelos, algodones, podían ser estampadas, lisas, rayadas, con relieves o bordados en la parte delantera o trasera. Los colores eran intensos y vistosos como el rojo, granate, ocres, etc.
Para los de uso diario los tejidos eran más resistentes y los colores más oscuros.


Los forros más antiguos eran de lienzo, luego fueron de algodón que podía ser liso o rallado.

Las piezas ornamentales del jopetí eran los botones. Todos los chalecos los llevaban, aunque no todos iban abrochados, en estos casos los botones solo servían de adorno.
Los chalecos de uso diario llevaban unos botones sencillos, los de vestir eran más variados en formas y tamaños. Los más comunes eran las mançanetas y las monedas, solían ser de metal, latón, plata o plata sobredorada. Más adelante aparecen los botones de vidrio y de azabache.


Unas veces el botón iba cosido y se abrochaba por medio de un ojal. Otras veces la forma de cierre era mediante un ojete por lo que pasan botones tipo mançaneta que llevaban cruceta.
Según fuera la forma del chaleco, podían ir abrochados en medio o si era cruzado llevar dos hileras laterales de botones.


El chaleco como otras prendas de vestir fue evolucionando con el paso del tiempo. En el siglo XIX la tirilla del cuello fue estrechándose y la solapas se fueron alargando y redondeándose. Los bolsillos eran más frecuentes y podían ser con cartera o sin ella. La parte de la espalda podía estar confeccionada con tejidos diferentes y de peor calidad. En ocasiones se añaden en la espalda unas tirillas con hebilla en la zona de la cintura que permitía ajustarlo más.


El chaleco fue una pieza muy utilizada por todos los hombres, fuera cual fuera su condición social, podía llevarse solo encima de la camisa, o debajo de la chupa formando un traje más completo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Nuestros trajes - Confecciones Pitarch

Actualizamos la sección del blog “Nuestros trajes”. Para ello contamos de nuevo con la colaboración de Alejandrina Pitarch desde Castellón que va a explicarnos detalladamente uno de sus trajes.

Desde Confecciones Pitarch, elaboramos este traje para una exposición de indumentaria que realizamos en Castellón. Nuestra finalidad es mantenernos fieles a la moda valencia del siglo XVIII o de otra época que se nos solicite, aportando innovación pero manteniendo siempre la tradición.


Os presentamos este traje de indumentaria regional dieciochesca.
La falda es un brocado en fondo azul y el dibujo en color oro viejo. El delantal es una pieza compuesta de tul beige de algodón con encaje de guipur antiguo.


El gipó es una reproducción exacta de un modelo que se ha conservado de ésta época. Está confeccionado en damasco antiguo, de seda natural en color azul noche. Las costuras van enteras, sin cortar en la cintura y con un cordón interior para darles más realce. Las aletas terminan en forma de cola de pez y también van acordonadas. Las mangas van rematadas con encaje antiguo. Esta pieza va abierta a un costado, concretamente a un lado, bajo la sobrepuntera.
Hay que resaltar la doble puntera, por donde se cruza una cinta de seda en combinación con el color de la falda


Sobre las aletas se realizaron lazos con el mismo tejido del “gipó”, y entre las colitas de pez, por debajo, van los lazos en cinta de seda, a juego de la falda.
La manteleta o “mocador de pit” es una pieza de origen, procedente de anticuario, con un exquisito bordado a mano y rematado con encaje montado con vainicas. Una pieza única, totalmente artesanal.

El conjunto del traje se complementa con un aderezo en oro rosa.

domingo, 19 de octubre de 2014

Las puntillas

Las puntillas en la indumentaria tradicional valenciana de la mujer han sido y son una pieza ornamental muy importante, ya que realza la prenda y le da un toque de distinción. 


Se utilizaban en la ropa interior de vestir, en camisas, enaguas y más recientemente en pololos y chambras. También se empleaban como adorno en faldas, jubones, pañuelos, delantales, mantillas, etc.


Las puntillas o encajes podían ser de fabricación casera o de compra en talleres y tiendas. Las más conocidas eran las de valencienne, alenson, de bolillos o tul bordado entre otras. 
Próximamente iremos hablando de ellas de forma más amplia.

sábado, 11 de octubre de 2014

Pañuelo de la cabeza - Forma de colocación III

Atado a un lado

Esta manera era muy sencilla de colocar. Se dobla el pañuelo formando una banda estrecha que rodea la cabeza tapando parte de la frente y atándose los dos extremos en un lado.


En algunos pueblos se dejaban las puntas colgando, o se hacía una especie de lazada.


Esta forma de colocación del pañuelo fue muy utilizada en las comarcas del interior.

domingo, 28 de septiembre de 2014

El Mantón

Era una pieza de gran tamaño que se utilizaba como prenda de abrigo. Cubría el cuerpo y en ocasiones la cabeza de la mujer. Solía ser de lana de diferentes categorías y grosor para distintas épocas del año.

Estos mantones se llevaban encima de la ropa de vestir y solo se sujetaba por medio de los brazos que los adaptaba al cuerpo según la situación y el frío del momento.


Había mantones de diferentes tipos, como los lisos, o los decorados de distintas maneras, con decoración floral, vegetal, con cenefas, estampados, bordados, a cuadros, y con dibujos de cachemir.

Con esta variedad de mantones los colores eran muy variados y combinados, marrones, negros, ocres, rojos, granates, etc.
Como adorno algunos llevaban flecos de mayor o menor tamaño, normalmente era una continuación de la pieza deshilada y trenzada, aunque en ocasiones esta pieza era postiza.
Era una prenda de indumentaria de fiesta de invierno, utilizada para ocasiones especiales.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El Raso

Tejido de seda de superficie brillante y el revés mate. Es un tipo de seda muy liso, la urdimbre es de seda muy fina o algodón y la trama que es más suave queda oculta.
Podemos encontrar en la actualidad diferentes tipos de raso, liso, rayados, labrados, etc. Los rasos que tienen oro o plata tienen la trama de oro o plata fina y la urdimbre de seda al igual de todos los demás rasos.


Existen diferentes tipos de raso:

Raso de bruja. La urdimbre es de seda y la trama de hilo. Su nombre proviene de la ciudad de Brujas donde se verificó su primera fabricación.

Raso De furia o Furia. Raso o tafetán liso, estampado y pintado de diversos colores, fabricado en India y en China, después fue imitado en Europa. Debe su nombre por los dibujos colocados sin ningún orden ni proporción.

Raso de India o Raso de China. Seda semejante al raso de fabricación europea, pero de diferente calidad. Eran muy variados, lisos, floreados, a cuadros, rayados, etc.

Actualmente el nombre de raso se aplica a todos los tejidos lisos de superficie suave que han sido fabricados como el raso de seda, cualquiera que sea sus materiales de fabricación, como raso de algodón, raso de hilo, raso de lana o rasos labrados.

El raso siempre ha sido considerado como una tela rica y se utilizaba para confeccionar gipones, calzones y chupas entre otras cosas, en indumentaria tradicional. En el siglo XVIII en Valencia se producían distintas modalidades de este tejido, entre los cuales habían numerosos rasos espolinados con motivos florales sueltos que imitaban los bordados.

lunes, 18 de agosto de 2014

Alejandrina Pitarch - Confecciones Pitarch

De nuevo vamos a hablar de un comercio de indumentaria regional en la ciudad de Castellón. Hoy hablamos con Alejandrina, propietaria de Confecciones Pitarch, que amablemente nos ha contestado unas preguntas.

¿Qué siente al ser la propietaria del comercio más antiguo de trajes regionales de la ciudad?
Es todo un orgullo para mí, abrimos por primera vez en 1958. Empecé a trabajar junto mis padres, y ahora con mis hijos. Siempre hemos sido una familia con mucho arraigo en el mundo de las fiestas de Castellón.


¿Qué es lo más importante a la hora de realizar un traje?
En Confecciones Pitarch creemos que lo más importante a la hora de realizar un traje es respetar la moda de la época a la que pertenece, ya bien sea del siglo XVIII, XIX o de época medieval. Otro aspecto fundamental es que nuestros clientes se sientan a gusto y cómodos con el traje que les hemos realizado.

¿Cuáles son los tejidos más utilizados en la indumentaria castellonera y de pueblos de la provincia?
En la ciudad de Castellón y en la provincia, conviven los trajes de castellonera, y los de labradora (moda del siglo XVIII) tanto los trajes de faena como los de vestir. Así podemos utilizar el algodón, la lana, el lino…para la indumentaria faenera, o bien seda, rayón, otomán, raso, terciopelo…para la indumentaria de castellonera y labradora de vestir.


¿Confeccionan también trajes para otras comunidades?
En Confecciones Pitarch hacemos trajes e indumentaria regional para la ciudad de Castellón, y todos los pueblos de la provincia. Entre nuestros clientes encontramos a gente de diferentes rincones de la Comunidad Valenciana. También para la Región de Murcia, Cataluña y Aragón. Y, por supuesto, por encargo podemos hacer la indumentaria tradicional de otras regiones de España.

¿Qué buscan sus clientes cuando van a su comercio?
Muchos de nuestros clientes lo son desde hace muchos años, venían a comprar con sus madres y ahora vienen con sus hijos y nietos. En mi opinión, los clientes buscan la calidad y la artesanía, los productos elaborados a mano. Un buen asesoramiento es también fundamental. Actualmente también se busca mucho un buen precio, sin olvidar el trato directo y familiar que nos caracteriza.

¿Qué opinión tiene de la indumentaria tradicional en estos momentos?
Actualmente se hace una gran apuesta por la conservación y la recuperación de las costumbres, de la tradición y la artesanía. En mi opinión, se hace mayor hincapié en una indumentaria más purista, ajustada a la moda del siglo XVIII.

¿Cuál sería su traje ideal?
Mi traje ideal sería: una reproducción lo más fiel posible de los modelos originales de la época, utilizando para su elaboración tejidos, encajes, cintas…y todo tipo de elementos de ornamentación antiguos, de origen. Tanto para la ropa interior como para la exterior. Así como para los complementos: aderezo, mantilla, zapatos…
Por último, quería agradecer al blog de Floreal Indumentaria por esta entrevista. Para más información y consultas nos puedes encontrar en www.confeccionespitarch.es y en Facebook. ¡Muchas gracias!

De nada, gracias a usted por haber colaborado con nosotros.

Confecciones Pitarch

Confecciones Pitarch es un comercio de trajes regionales situado actualmente en la calle Mayor, 92 de Castellón, en el centro histórico de la ciudad.


Confeccionan trajes regionales de Castellón y su comarca, trajes de época, trajes de otras comunidades autonómicas y todo tipo de indumentaria regional. Realizan reproducciones y restauraciones de piezas antiguas. También disponen de tejidos, encajes y joyas antiguas de colección.

viernes, 8 de agosto de 2014

Los Guitarristas - La indumentaria

En este cuadro de pequeño formato, pero de gran calidad pictórica, observamos a tres mujeres y dos hombres. Las mujeres lucen vistosos y coloristas trajes. La que está situada en primer término lleva una camisa clara con puntilla en el codo y escote, y un justillo de color azul, con un pañuelo claro cruzado sobre el pecho. En la parte de abajo lleva una falda o guardapeus en tono claro, con unas pequeñas flores y guirnaldas verticales en tonos azules.


La mujer situada detrás de ésta, a la derecha luce un guardapeus de color azul con flores y guirnaldas en tonos claros. Lleva un jubón de manga larga de color anaranjado, con un pañuelo blanco con puntilla cruzado. Observamos que lleva un abanico.

La otra mujer luce un jubón de manga larga de color rosa, que contrasta mucho con el pañuelo que lleva cruzado al pecho, de color amarillo anaranjado con cenefa de flores blancas. El guardapeus es de color azul claro. Como la anterior mujer también lleva en su mano un abanico. Las tres lucen delantales blancos muy finos y como peinado los tres moños con sus respectivas peinetas y agujas y pinchos. En cuanto a joyas, dos de ellas llevan pendientes de barquillos.


El hombre que está sentado delante tocando la guitarra lleva una camisa clara con un chaleco o jopetí de color granate por delante y crema por detrás. Lleva un calzón de color gris oscuro, con una faja anudada en la cintura de color rojo. En las piernas luce unas medias de talonera y unas alpargatas o espardenyes de ramalet. En la cabeza lleva un casquete en colores rojizos. Vemos apoyada sobre la silla la manta rayada de colores rojos y marrones claros.


Del otro hombre sólo podemos decir que luce una chupa de color gris azulado, con una camisa clara debajo. En la cabeza lleva un pañuelo en tonos azules y rosas anudado en forma de cua. En las piernas luce unas medias anaranjadas con unas espardenyes de careta. A su lado observamos sobre la silla un sombrero del ala baja tipo rodina encima de lo que parece una capa de color azul.

viernes, 25 de julio de 2014

Los Guitaristas - Costumbres valencianas

Joaquín Sorolla : Los Guitarristas, Costumbres valencianas

1889
Óleo sobre lienzo
34X49,50 cm.
Museo Sorolla, Madrid

El autor.

Como ya se ha tratado en entradas anteriores, nos remitimos al siguiente enlace


La obra.

Nos encontramos ante un cuadro que muestra una escena costumbrista. Dos jóvenes guitarristas sentados, están tocando mientras tres muchachas observan la escena con atención. La obra se distribuye mediante dos grandes bloques. A la izquierda los guitarristas y el perro que descansa plácidamente, y a la derecha las chicas. Los personajes se encuentran bajo un porche en el que abundan elementos vegetales, tales como parras, murcianas y otras plantas que conviven con los muros bajos, ricamente ornamentados con los típicos azulejos cerámicos valencianos.

Así pues, los dos grandes bloques anteriormente señalados, se pueden entender como dos triángulos mediante los cuales se disponen las distintas figuras sobre el lienzo. La posible simetría entre éstos, queda desequilibrada por la muchacha que se encuentra de pie. Para compensar este desequilibrio, el pintor desplaza ligeramente el triángulo de los guitarristas hacia el centro, con lo que consigue dos cosas. Por un lado equilibra los pesos de la composición, y por otro, centra más la atención en los músicos, principales protagonistas de la obra.


Si atendemos a las líneas centrales y a las diagonales, podemos observar cómo la línea vertical coincide con la arista derecha del pilar más próximo del porche. La línea horizontal coincide con los mentones del guitarrista y la muchacha principales. Además, las líneas diagonales son tangentes a las cabezas de los personajes.


Cabe destacar dos líneas verticales que coinciden con las columnas del porche y que además coinciden con la parte posterior de las cabezas de los personajes principales.


En cuanto al color, la obra mantiene un contraste entre luces y sombras característicos de Sorolla, si bien la gama de colores no es tan vitalista como en sus escenas de playa. Así pues, en paredes, pilares, suelos, delantales, manteletas y camisas encontramos tonos luminosos y blanquecinos, mientras que en las zonas cubiertas de follaje predominan verdes con tonos lo suficientemente oscuros como para crear fuertes contrastes con los claros antes descritos. No existe una gama predominante. Los colores más intensos los proporcionan algunos ropajes de los personajes, tales como la manta roja del guitarrista, los corpiños rosados de las muchachas y sus faldas azules.

La pincelada intensa, ansiosa, dinámica, vitalista... consigue captar la fugacidad del momento, característica que se repite en casi toda la obra de Sorolla. Aunque no es uno de sus cuadros más importantes, sí que es un buen ejemplo del arte costumbrista que en determinados momentos de su carrera tuvo a bien en regalarnos.