Bienvenidos

Este blog trata sobre indumentaria valenciana. Analizamos piezas actuales y antiguas, desde el rigor histórico y la iconografía pictórica de diversos artistas valencianos.

También esperamos realizar entrevistas a distintas indumentaristas, artesanos, falleras y falleros que quieran colaborar con nosotros mostrándonos sus trajes.

jueves, 31 de marzo de 2011

La Faja

Es una tira de tejido de más de dos metros de largo y de 25 a 50 cm. de ancho aproximadamente que ciñe la cintura del hombre dándole varias vueltas.

La faja tenía varias funciones, por una parte sujetar la ropa que se llevaba como los calzones y saragüells, también proteger la zona lumbar del cuerpo y poder guardar objetos en ella.


Su realización se llevaba a cabo en telares de estrecho hechos adrede para esto, dejando sin tramar los extremos y haciendo flecos con el urdimbre en ambos lados. Uno de los extremos en ocasiones se doblaba por la mitad y se cosía formando una especie de bolsa que se cerraba por medio de una anilla metálica. Esto permitía poder llevar monedas, pañuelos y pequeños objetos.


Las de uso diario solían estar confeccionadas con tejido de lana, algodón o cáñamo y medían de 2 a 2,50 metros. Las de vestir eran de seda y lana fina y podían medir hasta 3 metros. También las había con espigas o formando dibujos pequeños y rayadas, en algunos casos las rayas estaban situadas en los extremos visibles.


Los colores en el siglo XVIII eran variados y lisos como el rojo, negro, blanco, azul, verde, etc. La faja podía llevarse encima del chaleco, sobretodo cuando se llevaba la chupa encima de el, o debajo cuando el chaleco era abierto. Más adelante la faja también se ponía encima del blusón sujetándolo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Primer Aniversario de Floreal

Hola a todos, hace ya un año que inauguramos nuestro blog Floreal Indumentaria Valenciana. Y el resultado ha sido muy satisfactorio ya que cada día recibimos más visitas.

La idea de su creación era poder hablar sobre la indumentaria desde todos los aspectos para poder informar a todos los interesados sobre este tema que tanto nos gusta. Ya sea hablando de indumentaristas, artesanos, tejidos, prendas de vestir, etc. Y también analizando cuadros de pintores costumbristas valencianos desde el punto de vista del arte y la indumentaria y dando a conocer su obra.

Desde aquí agradecemos a las personas y empresas que en este año han colaborado con nosotros de forma desinteresada como son. Monmeneu indumentaria valenciana, Tejidos Garin, Santamaría orfebres, Carlos Salvador indumentaristas, Chelo manteletas de valenciana y Mª José Martínez indumentarista. Esperamos seguir contando con vosotros y próximamente poder contar con más colaboradores.

sábado, 12 de marzo de 2011

Gallegas

Este tipo de pendientes eran típicos del siglo XVIII, su forma era sencilla y poco recargada.

Están compuestos por un orejal en forma de media luna por la parte de abajo. Esta pieza solía estár montada en oro y esmaltada en su parte exterior con dibujos de varios colores.
De este orejal pende una pieza en forma de ocho llamada alacrán o alacrá y una hilera de tres a cinco perlas.

Este tipo de pendientes solía estar realizados en oro.

domingo, 6 de marzo de 2011

El pañuelo de la cabeza

Antiguamente era normal que los hombres llevaran el pelo largo. Con el tiempo al cortarse el cabello la cofia que era la pieza que más se utilizaba para cubrir la cabeza fue sustituida por el pañuelo.
Previamente esta prenda se llevaba atada al cuello y servía para secarse la sudor de manos y cabeza.


Se trata de una pieza cuadrada que se utilizaba para cubrirse la cabeza y tenía dos utilidades, retener la sudor de la frente y adornar la cabeza.

Esa pieza cuadrada se doblaba en triangulo, se ponía de manera que una de las puntas quedaba colgando hacia detrás y las otras dos puntas se enrollaban formando una especie de cordón que envolvía la cabeza y se ataban.

La forma de ponerse y atarse el pañuelo variaba dependiendo de la forma de llevarse y tenía características propias según el pueblo, la comarca o el gusto personal y familiar de cada uno.

Las variedades más conocidas son de cua o en tres y de fumeral o farol.

Los pañuelos utilizados para uso diario eran de algodón, percal y pita, mientras que lo de vestir eran de seda.

Los había lisos o con dibujos, los pañuelos de seda solían ser estampados mientras que los de algodón llevaban dibujos geométricos, florales y barrocos como los de tomaca i ou que fueron muy conocidos y populares, de color rojo y amarillo.

Los colores solían ser vivos y muy variados, aunque también los había más oscuros. También podían llevarse sombreros encima de ellos.

Próximamente hablaremos de las diferentes formas de atarse el pañuelo.

viernes, 25 de febrero de 2011

Sobremesa Valenciana - La indumentaria

En este cuadro titulado Sobremesa Valenciana observamos a un grupo de nueve personas, cuatro mujeres y cinco hombres. Todos ellos lucen indumentaria tradicional valenciana y después de comer se disponen a participar de una animada sobremesa.

Empezamos a hablar de la indumentaria, el hombre situado en primer término lleva un calzón negro con una camisa, jopetí con motivos geométricos de color claro y medias blancas con espardenyes. Llama la atención la faja y el pañuelo rojo de la cabeza.

Vemos que todos los hombres llevan la cabeza tapada, como era normal en esa época. Tres utilizan pañuelos anudados de diferentes formas y dos sombreros llamados rodina. Aunque en una silla situada en el lado izquierdo vemos que hay otro sombrero apoyado en ella, así como una manta de colores azules, dos complementos muy utilizados.

El otro hombre que está sentado en segundo término luce una combinación bastante llamativa con un calzón color ocre y una chupa en tonos malva. Las medias de color azul y la faja y manta en color rojo. El pañuelo de la cabeza es de color amarillo.

Del grupo de personas que está detrás de la mesa destacamos el hombre que lleva el sombrero conocido como rodina. Va más lujosamente vestido con calzón oscuro, chupa de tono crema con faja anudada de color lila. Parece que debajo del sombrero lleva una cofia roja y como prenda de abrigo utiliza una capa.

De las otras tres personas poco podemos decir, el hombre lleva un pañuelo estampado a la cabeza. Y las dos mujeres llevan camisa con justillo y pañuelo o manteleta. Vemos que además una de ellas lleva un pañuelo rojo en el cuello a modo de abrigo.

Ahora observamos al grupo de tres personas que están situados a la parte derecha del cuadro. El hombre luce un saragüell con chupa de color oscuro con una manta rayada de tonos claros y rodina a la cabeza.
Una de las mujeres, la que está de espaldas lleva un jubón de manga larga de color granate con un guardapiés de tono azul grisáceo. El pañuelo que luce esta profusamente bordado en hilos de oro.

La otra mujer lleva un justillo con camisa y pañuelo cruzado en el pecho, con un guardapiés de tonos rosados y con delantal.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Joaquín Agrasot: Sobremesa valenciana


Sobremesa Valenciana
1880-1890 Óleo sobre lienzo 44 X 77 cm.
Caja de Ahorros del Mediterráneo

EL AUTOR

Joaquin Agrasot Juan.

Orihuela (Alicante) 23 de diciembre de 1836, Valencia 8 de enero de 1919. De vocación temprana ingresó a los veinte años en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia gracias a una ayuda de la Diputación Provincial de Alicante. Fue discípulo de Francisco Martínez.

En 1840 concurrió a la Exposición Agrícola Industrial y Artística en Alicante en la presentó seis cuadros, predominando los asuntos religiosos y consiguiendo la medalla de cobre. En 1863 la Diputación de Alicante en colaboración con la de Valencia, le conceden una pensión para ampliar sus estudios en Roma.
Desde Roma envía sus obras para las Exposiciones Nacionales. A la de 1867 presentó tres, una de ellas, su pintura más popular y puede que su obra maestra: Las dos amigas, es una pintura muy notable, de pincelada suelta y segura.

Agrasot destacó en la llamada pintura de género. Valencia sería la tierra que inspirara al pintor. La huerta valenciana y sus labradores son el centro de sus obras, hasta el punto que se le llamó “el pintor de los huertanos”. Sus pinturas son anecdotistas, desenfadadas, agradables y amables, sin ninguna pretensión de mensaje ni denuncia. También pintó a los labradores de la Vega del Segura.

Cultivó también otros temas como los religiosos, su obra Educación de la virgen y Sagrada Familia le valieron un premio. Cuadros de historia entre los que destaca La llegada de Carlos V en Juste. Cuadros de figura y de desnudo como Desnudo y Bacon joven, o Pastora leonesa que fue mención de honor en la Exposición Universal de París de 1889. También realizó con frecuencia retratos.

Fue un pintor muy querido y reconocido en Valencia. Sus inquietudes artísticas le hicieron viajar por varios países europeos Italia, Inglaterra y Francia en los que logró aprecio y distinciones. También fue un profesor muy querido y admirado por sus discípulos. Académico de San Carlos y de San Fernando, fue galardonado con la Orden de Alfonso XII. Fue también presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia actuando de jurado en certámenes nacionales.


LA OBRA

Como el título indica, la escena representada nos muestra a un grupo de gentes ataviadas con la indumentaria tradicional, celebrando la sobremesa de una comida campestre. En primera instancia, observamos a un hombre de espaldas que se acerca a la mesa llevando en una mano una guitarra y en la otra, la silla en la que se va a sentar. Tras él, a la izquierda podemos ver la mesa con otro hombre sentado de perfil, mientras dos mujeres al otro lado le observan. También al otro lado podemos apreciar a dos hombres de pie que se muestran atentos a lo que el guitarrista se dispone a hacer. Al fondo a la derecha observamos a una mujer sentada hablando con un hombre de pie y otra mujer que se aproxima llevando también una silla. La imagen muestra una serie de movimientos de los personajes que parecen crear pequeños núcleos de acción y que centran las tensiones de la composición.


Sobre el formato, horizontal y alargado, eminentemente narrativo, podemos apreciar una serie de líneas de fuerza horizontales y verticales basadas en la sección áurea que ayudan a distribuir los diferentes elementos y personajes sobre el soporte. Si observamos las dos barras verticales, podemos comprobar como el personaje principal se aproxima a la de la derecha, coincidiendo su mano y la pata de la silla con ella, mientras que la barra de la izquierda coincide con el personaje de semiperfil. En cuanto a las horizontales, vemos como la superior alinea las cabezas de varias personas, mientras que la inferior enmarca el mantel y las cinturas de los dos individuos más importantes.

Compositivamente, llama poderosamente la atención el contraste de la parte izquierda ocupada en gran parte por los pinos, con respecto a la derecha, mucho más despejada. El autor consigue equilibrar los pesos por medio de la blancura del mantel, algunos claros en la parte inferior de los pinos y las tensiones generadas por los personajes en la parte central. Por otro lado, las posiciones y miradas de los personajes consiguen provocar un recorrido visual por todos ellos, que consiguen hacer que el espectador abarque en un vistazo rápido toda la acción de la obra.



En cuanto al color, hay un predominio muy notable de los colores terrosos, verdes y blancos. Tan sólo encontramos otros colores en la parte central por una serie de blancos y negros aderezados con alguna nota de color más saturado en la zona central y en concreto en la indumentaria de los distintos personajes. De entre todos ellos, el autor sitúa los mayores contrastes cromáticos en los dos más próximos al espectador, para conseguir llamar la atención y para contribuir a potenciar la perspectiva atmosférica.

sábado, 12 de febrero de 2011

Los Barquillos

En este artículo comenzamos a hablar de forma más específica de pendientes de valenciana. En este caso hablaremos de los de Barquillo. Este modelo de pendiente es el que más aparece en los cuadros que estamos viendo en el blog, seguidos por los de a tres o de la Verge. Sabemos que fueron muy utilizados por las mujeres de la época y creemos también que resultaran interesantes pictóricamente hablando.


Actualmente siguen siendo utilizados, pero en menor medida, por la aparición de otros modelos o por las modas. Y es una lástima porque se cree que posiblemente estemos hablando de un modelo autóctono de pendiente ya que solo se ha encontrado este tipo de armazón en la zona de Valencia.


Por tanto los Barquillos son unos pendientes muy antiguos y populares. Parece que son una evolución de los De a tres. Los más antiguos normalmente eran de oro y piedras preciosas pero también de plata sobredorada o latón. No solían formar parte de ningún conjunto, normalmente eran independientes y se combinaban con las otras piezas que se tuviera como era la aguja de pecho.

Consta de un orejal, un cuerpo central apaisado y tres colgantes de perlas que penden de él. El cuerpo central podía llevar perlas pequeñas alrededor de esmeraldas y si no era posible se utilizaban espejuelos de color verde o blanco.
Los tres colgantes de perlas que penden de este cuerpo central son de mayor tamaño que las anteriores. Normalmente son dos perlas por cada fila, aunque también los hay con tres perlas. En algunos casos llevaban dos perlas por fila y tres en la fila de en medio.


Creemos que el uso de los Barquillos hoy en día se tendría que difundir más y encontrarse más a mano en tiendas. Ya que siempre disponen de innumerables modelos de pendientes más actuales y con unos diseños de fantasía en detrimento de éstos tan especiales y antiguos que en ocasiones ni los conocen. No es el caso de los orfebres que siguen reproduciendo piezas antiguas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Espolines Falleras Mayores de Valencia

El día de la proclamación de Laura Caballero y Carmen Monzonís como Falleras Mayores de Valencia del año 2011 se despejó uno de los mayores secretos que todo aquel que está interesado en la indumentaria valenciana espera con más interés. Saber el color del espolín FMV y FMIV.

Como sabemos este espolín es un regalo del Ayuntamiento a nuestras máximas representantes. Hace ya 10 años se encargó la realización de un diseño para hacer unos espolines únicos que solo pudieran llevar las Falleras Mayores de Valencia. Por ello se convocó un concurso para seleccionar los dibujos oficiales de estos espolines. Diversos tejedores valencianos presentaron sus propuestas. Siendo elegidos los diseños de Rafael Catalá, uno de estilo neoclásico para la Fallera Mayor y otro de estilo palaciego para la Fallera Mayor infantil de Valencia.

Desde entonces tres empresas de tejidos han ido elaborándolos año tras año, Catalá, Garín y Vives y Marí.

Al tratarse de un espolín y al hacerse manualmente se pueden elegir todos los colores y detalles, como el color de la trama y urdimbre, de las diferentes flores y guirnaldas, hasta el más mínimo detalle para darle el toque personal a cada una de ellas. Y aunque el dibujo sea el mismo el resultado siempre es diferente.
Espolin FMV
Se trata de un tejido de seda creado artesanalmente. Este año el encargado de realizarlo ha sido Vives y Marí. El dibujo es un ramo central simétrico envuelto en unas guirnaldas.


Es un espolín de color “borgoña” con tres tipos de metales. El ancho del tejido es de 54 cm. y se han utilizado 6.210 hilos para la urdimbre y 35 colores de trama.
Espolín FMIV

Este espolín lo ha realizado Rafael Catalá y ha sido tejido en telar de manera de forma artesanal. El dibujo es un ramo central asimétrico envuelto por una guirnalda simétrica al igual que todos los demás detalles.

El color es un azul “violeta”. El ancho del tejido es de 54 cm. En el se han utilizado 800 agujas, 40 colores de trama y 6 metales diferentes.


Como novedad Catalá ha querido darle más importancia al ramo central enriqueciéndo las hojas con metal de oro y seda color ocre verdoso. Y se ha difuminado la guirnalda que envuelve el ramo con una seda de un tono parecido al color del fondo. Esta vez los metales aparecen esparcidos por todo el tejido resaltando los detalles más sencillos.

viernes, 28 de enero de 2011

La Faltriquera

La faltriquera también llamada manera, era un pequeño bolsillo interior que se ataba a la cintura por medio de cordones para llevar dinero, llaves, pañuelos de mano o algún objeto pequeño.

Estos bosillos sueltos se llevaban bajo la falda. Rara vez eran utilizados en el exterior, ya que se llevaban encima de la enagua o del refajo, coincidiendo bajo la abertura lateral de las faldas de manera que se facilitaba el acceso a ellas. Algunas iban provistas de una especie de ojal por el que se íntroducía la mano.

Se confeccionaban con tejidos de algodón, lana o hilo. Al tener un tamaño reducido y al utilizarse interiormente algunas se confeccionaban con restos de otras piezas. Las había sencillas o muy elaboradas con la aplicación de ribetes, recortes, bordados de iniciales, pequeñas piezas superpuestas del mismo tejido con algún ribeteado y otros motivos ornamentales.
También las había realizadas en punto de aguja con dibujos y colores semejantes a los de las medias y de ganchillo.
La faltriquera era una pieza de la indumentaria muy útil, ya que las mujeres no llevaban ningun otro elemento que pudiera hacer este papel. Siendo ésta tan práctica y de uso corriente, acabó obsoleta al cambiar la estructura de la falda. Su diseño sin aberturas a los lados impedía el acceso a ellas.

Hoy en día se siguen utilizando las faltriqueras que normalmente van incorporadas en las enaguas. Aunque para esto se tenga que arremangar la falda para acceder a ellas. Ya que como antiguamente es la única prenda donde se puede llevar guardado cosas de utilidad cuando se va vestida de valenciana.

jueves, 20 de enero de 2011

Las Enaguas

Las enaguas también llamadas sinagües, brials o faldetes de davall. Es una falda interior, que se llevaba puesta encima de la camisa en un número nunca inferior a dos, para dar vuelo a las faldas que se llevaban sobre ellas.

Para su confección se necesitaban de tres a cuatro metros de diámetro según el modelo. Su vuelo se recogía a la cintura por medio de pequeños pliegues y una pretina. En la parte trasera los pliegues llevaban el doble de tejido que la parte delantera. O sea que un tercio del tejido era para la parte de delante y dos tercios para la parte de detrás. Para su sujeción se utilizaban cintas que recogían la parte de detrás y la ataban delante. La parte de delante cruzaba por detrás, atándose también delante. De esta forma quedaban dos aberturas laterales que podían ir ornamentadas.

Su longitud era variable y dependía de las modas del momento de las faldas, siendo de unos 25-30 cm. desde la orilla hasta tierra en el siglo XVIII y prácticamente hasta el suelo en el siglo XIX y XX.

Las enaguas se confeccionaban con materiales hechos en casa como el lienzo y adornadas con lienzo fino o de botiga. Solían ser blancas o de color crudo, también se han encontrado de algodón, hilo y de colores pálidos.

Las ornamentaciones estaban en la parte inferior de la enagua, podían lucir lorzas o jaretas. También llevaban cordones entrecosidos para darle consistencia y servir de refuerzo a la prenda para poder aguantar mejor el peso de otras enaguas y de la falda o guardapeus que se llevaran encima de todo. Las enaguas que iban situadas más interiormente eran sencillas, casi sin adorno.

Las sobresinagües son las enaguas que se llevaban puestas más hacia el exterior, sobre las otras enaguas. Su confección era más esmerada y se utilizaban para los días de fiesta. Estaban profusamente adornadas con puntillas o randas, entredoses y bordados, solían llevar las iniciales de la propietaria que resaltaba el valor de la pieza. También llevaban volantes acabados en recto, ondas o puntas que tenían una doble función, adornar la prenda y ahuecar el conjunto.

A mitad del siglo XIX la prenda evoluciona y comienzan a llevarse enaguas más finas con tejidos como la batista, el hilo y el algodón y con menos vuelo a la cintura. Este vuelo se recogía por medio de una pretina que acumulaba el vuelo en la parte de detrás con una sola abertura y con una amplio volante adornado con lorzas pequeñas y encajes.

Actualmente las faldas o guardapeus de las mujeres resultan muy pesadas por la cantidad de tejido que llevan. Así que la gran mayoría han suplido el tener que llevar varias enaguas por los ahuecadores que han proliferado en los últimos años. De esta forma solo llevan una enagua fina encima del ahuecador muy adornada como las comentadas anteriormente y que observamos en las fotos. Esto hace que el conjunto resulte más ligero.

Las fotos de las dos enaguas actuales nos las ha proporcionado Monmeneu, la primera es de Margarita Vercher y la otra de La Llar del Fil.

viernes, 14 de enero de 2011

Los Pendientes

Los pendientes o arracades, son piezas utilizadas por todas las mujeres para su adorno y embellecimiento sea cual sea su condición social.
Dependiendo del poder adquisitivo de cada persona, podían ser unos pendinetes sencillos tanto en el diseño como en los materiales o de verdadero lujo con oro y piedras preciosas. En ocasiones formaban parte de un aderezo, pero no siempre.

Existía gran variedad de modelos, los más antiguos y corrientes eran simple aros. Estos aros fueron transformándose y sirvieron como base para la sujección de otros modelos, esta pieza se llamaba candado. Su forma podía variar y no siempre tener aspecto de aro.

Los pendientes más conocidos y utilizados en el siglo XVIII eran: Gallega, De a uno o de chorro, De hoja, De a tres o De la Verge, Barquillos, estos ultimos podían ser la evolución de los anteriores, de lámpara, etc.

Estas piezas más antiguas solían ser de oro con esmeraldas, espejuelos y perlas de menor o mayor tamaño según el diseño.

Los modelos más utilizados en el siglo XIX eran: Polcas, de balconet, de barqueta, de pardalets y sobre todo los de racimo.

Estos pendientes estaban realizados en oro, plata, plata sobredorada y otros metales. También llevaban perlas.

Próximamente iremos hablando de todos estos pendientes de forma más detallada.

jueves, 6 de enero de 2011

La Pedida - La indumentaria

El cuadro elegido en esta ocasión, presenta una composición en la que aparecen tres personas. En él vemos como una señora mayor, enseña a una joven lo que, por lo que intuímos dado el título de la obra, es su regalo de pedida.
El regalo en cuestión es un aderezo compuesto por unos pendientes conocidos como Barquillos y también por las agujas y pinchos para el pelo.

Llama la atención la variedad de pendientes que observamos en el cuadro. La joven luce unos De a tres, también conocidos como De la Verge. La señora creemos que utiliza unos De Lazo, aunque no se aprecia bien y los del regalo que ya hemos comentado son los Barquillos.

La chica joven luce un corpiño o jubón de manga larga de color rojo liso y una falda o guardapiés azul grisáceo con estampado. Observamos que lleva el pañuelo o manteleta, de seda o muselina, con bordados de hilos de oro. No utiliza ninguna pieza como la joya o joia, o la agulla de pit para sujetar el pañuelo que lleva cruzado sobre el pecho.

El delantal es también de un tejido vaporoso con encajes y puntillas blancas haciendo cenefas. Antiguamente no era habitual llevar la manteleta y el delantal haciendo juego como se lleva ahora en la actualidad.
También vemos que tiene la falda un poco subida dejando ver la enagua con una puntilla grande en el borde y unas medias de color blanco.

Como calzado utiliza unos zapatos con un pequeño tacón de madera y con un lazo de adorno. Posiblemente estén forrados con el mismo tejido de la falda.

Lleva como peinado los tres moños con las tres peinetas, las pequeñas de los lados y la grande de atrás, así como las agujas para sujetar el moño.

La señora mayor utiliza una camisa con las mangas hasta el codo con puntilla y una falda sencilla, casi sin dibujo de color claro. Luce un pañuelo estampado en colores rojizos, posiblemente de algodón y un sencillo delantal claro.

A la cabeza observamos que solo lleva el moño de atrás con las peinetas pequeñas a los lados y las agujas que sujetan el moño.

Por la forma de las prendas de vestir de las dos mujeres vemos que la señora lleva la ropa más apropiada para realizar las tareas domésticas o para diario y que las de la joven son de más vestir.

El hombre que está en la parte de atrás del cuadro utiliza una camisa de manga larga con un calzón oscuro y unas medias taloneras de color verde. A la cintura lleva anudado un pañuelo a modo de faja. Encima de la camisa lleva un jopetí o chaleco abierto de color verde oscuro con tres botones haciendo de adorno a cada lado del delantero.

En la cabeza luce el pañuelo anudado de la forma De cua o en tres, con las puntas colgando en la sien derecha.

Como calzado utiliza unas alpargatas o espardenyes de careta.

martes, 28 de diciembre de 2010

La Pedida. Vicente Nicolau Cotanda


LA PEDIDA (1889)
Óleo sobre lienzo, 137`5 x 87cm.
Colección Bancaja.

EL AUTOR

Vicente Nicolau Cotanda (Sagunto 5 de abril de 1852 – Buenos Aires 3 de junio de 1898)
De orígenes humildes, sus primeros años los pasó en Sagunto alternando el estudio de la pintura con trabajos para ayudar en casa. Se trasladó con su familia a Valencia donde ayudó a su padre en la fabricación de mesas, sillas y cestas de mimbre. Pronto destacó en las exposiciones celebradas en Valencia. Con esfuerzo entró en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, donde cursó sus estudios, ampliándolos más tarde en Madrid y obteniendo importantes premios por su obra de costumbres regionales y paisajes. Sus progresos en arte fueron rápidos y se dedicó a los diecisiete años a pintar abanicos llegando a ser jefe de un importante taller.

En Valencia fue discípulo de Ignacio Pinazo Camarlench (1849-1916). A los dieciocho años se dio a conocer en los círculos artísticos. En la primera exposición colectiva que participó consiguió un gran éxito con sus cuadros "La aguja de marear" y "Flor preferida" (1880) galardonados con medalla de plata. En 1883 presentó su obra "Regreso del Sermón" obra inspirada en la huerta de Valencia, que fue premiada con medalla de plata. En la exposición del Círculo de Bellas Artes (1884) presentó la obra "La visión de Fray Martín". En Cádiz (1884) participó con su cuadro "La primera plana". Para el salón de sesiones del Ateneo Mercantil de Valencia pintó el retrato de Alfonso X el Sabio (1882).

En 1879 es secretario del Ateneo Científico-Literario de Valencia. En 1880 regaló a dicha institución un cuadro inspirado en la cultura árabe. En aquellos días finalizó su óleo "La expulsión de los moriscos del reino de Valencia". Otras de sus obras que fueron premiadas son; "La pedida" y "El rey de la casa". El 10 de junio de 1885 se inauguró en Valencia una exposición de pintura en el Círculo de Bellas Artes. En aquella ocasión consiguió el premio del Ateneo Científico-Literario y una de las cinco medallas que ofreció la Academia de Nobles y Bellas Artes.
Emigró a Buenos Aires donde se estableció hasta su muerte.

La obra de Nicolau Cotanda fue muy extensa y se encuentra en numerosos museos y pinacotecas tanto estatales como privadas.

LA OBRA

El cuadro representa el momento de la entrega de unos aderezos a una joven. El título, “la pedida” nos hace sospechar que la joven es la prometida del personaje que aparece al fondo de la imagen y que es la madre de ésta la que hace de intermediaria en el acto de entrega de dicha ofrenda.

Lo primero que llama la atención de este cuadro es el formato vertical, generalmente menos narrativo que el formato horizontal. Se trata de una escena de interior. Observamos que la parte superior no aporta demasiado a la obra, excepto la sensación de altura del espacio, posiblemente utilizado para sugerir la posición social de la joven. Por otro lado, el joven al fondo se encuentra algo comprimido en la obra. Tampoco podemos apreciar espacio del exterior, ya que la ventana aparece interrumpida por las estrecheces del formato. Tan sólo podemos considerar como elemento que comunica el espacio interior con el exterior a la luz que baña toda la escena.

Compositivamente, el elemento fundamental de la obra y organizador de toda la estructura, es el estuche que la señora muestra a su hija. Se encuentra centrado en la obra y sus tonos azulados, contrastan con la tónica general de la obra dominada por los colores complementarios de éste, como son el rojo y toda la gama de marrones, además de los blancos, grises y negros. Si nos fijamos, podemos advertir como el espacio se articula según una perspectiva de tipo cónico frontal, cuyo punto de fuga se encuentra sobre el estuche. Una serie de líneas de tensión dirigen nuestra atención hacia este elemento. Y alrededor de él, se organiza la escena representada.
La muchacha sentada en la silla en posición relajada, recibe la ofrenda de manos de su madre. El corpiño rojo y el mantón de la señora también rojizo enmarcan el objeto. Únicamente volvemos a ver tonos rojizos y rosados en las flores de la izquierda y la manta morellana de la derecha. El suelo de tonos marrones y el reloj centrado al fondo actúan como recipiente triangular de los elementos fundamentales de la obra mientras que el resto de la escena se articula en tonos más neutros, blancos, grises, pardos y negros, con el fin de no disminuir el protagonismo de las dos mujeres.

lunes, 20 de diciembre de 2010

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tejidos Cortes de Honor de las Falleras Mayores de Valencia del 2011

Vamos a conocer más de cerca los tejidos que se emplearan para confeccionar el primer traje de valenciana de las cortes de honor de las Falleras Mayores de Valencia del 2011.

Corte de Honor de la Fallera Mayor Infantil de Valencia.

Las niñas de la Corte de Honor Infantil llevarán como primer traje un tejido de la empresa Vives y Marí llamado Santa Lucia. El tejido es una seda estrecha de 54 cm. de ancho realizadas con nobleza al tono. Está formado por 16 colores de trama y metal de oro como ornamento.

El dibujo central es pequeño; ideal para ser llevado por niñas. Es un dibujo clásico formado por una flor central rodeada de otras tres más pequeñas acompañadas de hojas de hilo dorado. Todo este conjunto y los de alrededor están ribeteados por unas guirnaldas del color del tono del fondo del tejido o un poco más claro.

Los colores que llevarán por parejas las niñas de la corte son el blanco, lavanda, olivina, rose, azul claro y aguamarina.

Con estos tejidos se confeccionarán los vestidos del siglo XIX que llevarán el día de la exaltación de la Fallera Mayor Infantil de Valencia realizados por Enrique Marzal.

Corte de Honor de la Fallera Mayor de Valencia

Las señoritas de la Corte de Honor de la Fallera Mayor de Valencia llevarán como primer traje un tejido de la empresa Rafáel Catalá. El tejido forma parte del archivo histórico de la empresa, el original data del 1830. Es un dibujo característico del siglo XIX llamado Vénetto.

El tejido es una seda estrecha de 54 cm. resalta en ellos el metal color aceite volteado con un metal de oro fino y unos detalles en metal de plata. Predominan los colores oscuros de sus fondos y la elegancia de sus suaves tramas.

Su dibujo es clásico y representa un diseño floral. En el se observan dos centros visuales bien definidos destacando el movimiento de sus flores.

Los colores que llevaran por parejas las señoritas de la corte son el azul Prusia, verde esmeralda, cereza, naranja, gris magma y tabaco.

Estos tejidos son los elegidos para realizar los trajes del siglo XIX que llevaran en la proclamación de la Fallera Mayor de Valencia, confeccionados por Josep Corts.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Carlos Salvador

Abrimos la sección Nuestros trajes con Carlos Salvador, indumentaristas que ya colaboraron con nosotros anteriormente.

Vamos a conocer más a fondo su trabajo detallando el traje que le confeccionaron a Ariadna Galán Garcia Fallera Mayor Infantil de Valencia del año 2010.

Su vestimenta es una reproducción del siglo XVIII tanto en el jubón como el guardapiés y está confeccionado con un tejido de seda espolinado.

El fondo del tejido es de color crudo con pasadas de hilo de plata y flores en color rosa y rojo carmín.

El jubón está envarado interiormente y va cerrado por medio de un cordón pasado por ojetes. La parte trasera del jubón acaba en una cola puntiaguda. Toda la parte de la cintura va rematada con una faldilla plegada y lleva en el borde una cinta de color rojo carmín como las flores del tejido.

La manga hasta el codo esta rematada con una puntilla y va guarnecida con cinta roja al igual que la faldilla.

El pañuelo y delantal son de seda natural bordados en cadeneta y adornadas con lentejuelas de plata.

Observamos que en la orilla de la falda lleva un bies o borde del mismo tejido todo alrededor de la misma.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Nuestros trajes

Inauguramos la sección Nuestros trajes. En ella podremos ver trajes de nuestros indumentaristas explicados detalladamente por ellos y acompañados de fotos para poder admirar sus trabajos.

Si alguien quiere enviarnos fotos acompañadas de la explicación de sus vestidos puede hacerlo y se las publicaremos.

martes, 16 de noviembre de 2010

Las Cofias masculinas

También llamadas redecillas. Fue una pieza llevada tanto por hombres como por mujeres, pero ahora nos centraremos en las cofias masculinas.


Ha sido una pieza muy utilizada ya que podía llevarse sola o debajo de sombreros y usarse en el trabajo o en ocasiones de más vestir.
Era una especie de bolsa de tela o de punto de red que se utilizaba para recoger el cabello. Se fruncían y recogían por medio de un cordón o cinta y se ajustaban a la cabeza mediante un nudo o lazo más o menos vistoso.

Las cofias se confeccionaban con punto de media, de esta forma podían llevar diferentes variedades de punto y ser más o menos caladas.

Empezaron realizándose a mano pero más adelante y debido al éxito de esta pieza se tejieron en telares mecánicos.

Las utilizadas para uso diario eran de hilo o algodón. Las llevadas en ocasiones especiales y de mayor lujo estaban realizadas con seda y podían llevar incrustados hilos de oro y plata.
Como adornos solían llevar cintas, galones, borlas y bordados de plata y oro. En su extremo podían llevar borlas o madroños colgando en forma de cascada.

Sus colores eran muy variados predominando el rojo, amarillo, azul o verde. También podían estar combinados entre ellos.