Bienvenidos

Este blog trata sobre indumentaria valenciana. Analizamos piezas actuales y antiguas, desde el rigor histórico y la iconografía pictórica de diversos artistas valencianos.

También esperamos realizar entrevistas a distintas indumentaristas, artesanos, falleras y falleros que quieran colaborar con nosotros mostrándonos sus trajes.

martes, 9 de noviembre de 2010

El Brocado

Tejido a la Jacquard de seda gruesa entretejida con hilos, en el que el fondo o las grandes zonas de dibujo presentan efectos de trama de metal de oro y plata o de seda más brillante. La urdimbre sobresale del resto del tejido produciendo relieve en el dibujo.

Es un tejido fuerte todo de seda y adornado con dibujos de distinto color que el fondo.

Antiguamente estos tejidos eran considerados ricos y de calidad al llevar en ellos abundante decoración.

Los brocados más comunes tienen dos colores, uno para formar la urdimbre y otro para la trama. Aunque existen otros menos usuales con dos o tres colores de trama.

Sus dibujos más frecuentes son de flores, animales, figuras geométricas y hojas. Están realizados con raso de ocho lizos y cuando éstos dibujos son grandes se suelen utilizar también para tapizar muebles.

Existen brocados realizados más recientemente con rayón, viscosa y algodón. De esta forma vemos como varía la textura y el grosor del tejido dependiendo de los materiales en que esté realizado.

martes, 2 de noviembre de 2010

La Camisa de hombre

El origen de esta prenda es muy antiguo, iba colocada encima de la piel y solía llevarse tanto de día como de noche. Su composición estaba formada por varias partes.

El cuerpo también conocido como árbol o arbre. Cubría desde los hombros a las rodillas, podían ser aproximadamente de unos 90 cm. de largo y de 74cm. de ancho. Además solían llevar unas piezas triangulares en los laterales llamadas gayas o nesgas para darle mayor holgura.
Las costuras laterales se cosían hasta unos 60 cm. por lo que quedaban unos 30 cm. sin coser para facilitar el movimiento. Esta parte se conoce como falda o faldones.
Las camisas más antiguas no llevaban ni pechera ni canesú. Estaban confeccionadas en una sola pieza sin cortar en la parte superior y sin unión en los hombros. La parte alta se escotaba adaptándola al cuello, el frunce se recogía por medio de una pieza llamada cabeç o cabeza. Esta pieza es de unos 6 a 7 cm. de ancho y doblada formaba el cuello de la prenda. Se cerraba con dos botones o pasadores de lino o metal por medio de dos ojales. La zona de los hombros iba reforzada.



El pecho llevaba una abertura en la parte delantera, alrededor de la cual se ponía una tira llamada babero. En la parte interior de esta pieza quedaban escondidos los botones para abrochar la prenda. En la parte inferior del babero podía llevar bordadas las iniciales del usuario.

Otra parte de la camisa son las mangas que se colocaban a la altura de los hombros. Eran rectangulares y muy anchas, fruncidas en sus dos extremos en hombros y puños. Llevaban una pieza de tela cuadrada en la zona de las axilas que unía la manga al cuerpo llamado esillero o eixelleró. Ésta servía como protección de la zona y para proporcionar mayor movimiento al brazo.
El puño estaba formado por una tira de lienzo de unos 3 a 5 cm. de ancho y de 18 a 22 cm. de largo también llamado endoblegó. Se abrochaba por medio de un botón y ojal.


Las camisas estaban confeccionadas con hilo y lienzo en todas sus calidades y variedades. Las zonas visibles llevaban tejidos de mejor calidad. Con el paso de los años se utilizó el algodón, que resultaba más práctico y económico. Más adelante se introdujo el color en forma de rayas pequeñas y motivos geométricos.
Las más lujosas lucían bordados en la zona del babero, hombros, cuellos y puños de punto de cadeneta normalmente en color blanco y deshilados.

La hechura de la camisa se mantuvo durante el siglo XVIII y el inicio del XIX. Luego comenzaron las modificaciones de las mangas, cuello y pecho donde aparece la pechera. La distribución del vuelo se recogía en pequeños pliegues que aplanaban esta zona. Esta pechera también se podía adornar mediante puntillas y encajes.
Más adelante esta pieza se colocó postiza cosida a la camisa.

Las mangas se hicieron más estrechas y desapareció el esillero. El cuello también evolucionó pasando a ser una tirilla.
En el siglo XIX la camisa fue cubierta por la blusa y pasó a utilizarse como prenda interior.

lunes, 25 de octubre de 2010

Sombrero de Copa Alta

También llamado cossiol o pistó. Este sombrero tiene el ala pequeña y la copa bastante alta, un poco más estrecha en su parte superior.

Son muy rígidos al ir armados interiormente. Solían ser de paño y de color negro.

Este tipo de sombreros en un principio no era muy popular. Más adelante en el siglo XVIII y primeros del XIX se popularizó su uso entre los labradores.
Se utilizaba en celebraciones religiosas o lúdicas y solía llevarse combinado con la capa. También fue utilizado por las autoridades de los pueblos.

sábado, 16 de octubre de 2010

Joc de Pilota a Llargues - La indumentaria

Estamos ante otro cuadro donde se aprecia muy bien la indumentaria masculina. La figura central es un jugador de pelota que va vestido de forma cómoda para realizar mejor el ejercicio físico. Esto es, una camisa amplia y un saragüell, en la cintura lleva anudado un pañuelo y en las piernas una medias taloneras de color verde sin espardenyes.

En la parte izquierda del cuadro observamos un gran grupo de gente mirando la partida de pelota. La fila de delante está compuesta suponemos por la forma de vestir por las autoridades del pueblo y el párroco. Van vestidos más lujosamente con trajes completos de calzón y chupa con camisas y chalecos. En sus cabezas el hombre del traje color ocre lleva un sombrero llamado Cosiol o de copa alta. Este tipo de sombreros solían llevarlos las autoridades de los pueblos.

Vemos medias de distintas formas, taloneras y medias. Con variedad de colores, como son el verde, azul, negro, rojo y blanco.

La mayoría de los hombres llevan cubierta la cabeza, ya sea con pañuelos anudados de varias formas, cofias o redecillas y sombreros como el cosiol nombrado anteriormente, otro de tres puntas y una montera.

Observamos que todos llevan fajas anudadas a la cintura tanto lisas como ralladas. Y que todos los hombres situados en primera línea de cuadro calzan espardenyes de careta. Como acompañamiento algunos llevan mantas de colores llamativos de mayor o menor calidad.

Vemos dos hombres vestidos con una chupa acompañada de un pantalón largo, uno a cada lado del cuadro.

Las pocas mujeres que aparecen están dentro de las casas ligeramente asomadas a las puertas. La que mejor se ve está situada en la parte derecha y utiliza un pañuelo estampado cruzado de color granate con los bordados o dibujos en tonos grises. Luce unos pendientes sencillos aunque no se aprecia bien la forma y solo utiliza una peineta.

martes, 12 de octubre de 2010

José Bru Albiñana: Joc de Pilota a LLargues



JOC DE PILOTA A LLARGUES
1881
Museo San Pio V, Valencia

EL AUTOR.

José Bru Albiñana, Valencia (1855-1921). Poca es la información de la que disponemos acerca de este autor, a pesar de la popularidad de la obra en cuestión. Sabemos que comenzó pintando abanicos y que con intención de aumentar sus conocimientos pictóricos, se matriculó en la Escuela de Bellas artes de San Carlos de Valencia. Tras ganar una oposición convocada por la Diputación Provincial de Valencia es becado para estudiar en Roma. Allí comenzó su inclinación costumbrista, tan popular en el siglo XIX. Dentro de esta corriente artística, cabe destacar sus obras dedicadas al deporte valenciano por excelencia: el juego de pelota a mano.

LA OBRA

Nos encontramos ante una obra descriptiva y dinámica. Se nos muestra a unos jugadores de pelota en una calle, con unos cuantos espectadores alrededor de la escena. Lo primero que llama la atención en cuanto a su composición son las tensiones generadas por el tipo de sistema de representación. Se trata de una perspectiva de tipo cónico y frontal (con un solo punto de fuga, donde confluyen todas las líneas relativas a las profundidades). Dicho punto se halla en la parte derecha de la obra, dotando al conjunto de una gran profundidad.


El personaje principal, jugador de pelota, aparece bastante centrado dirigiendo la atención hacia dicho punto y reforzando la tensión visual del espectador con el dinamismo de la pose. A los lados de la escena hay dos grupos de espectadores que funcionan como elementos de equilibrio para la obra, aportando estabilidad a toda la imagen. No en vano, el grupo de la izquierda es más amplio para compensar el desequilibrio del punto de fuga a la derecha. También vemos al fondo varios personajes a los lados de la calle y a otros jugadores, aunque de mucha menor importancia.

En cuanto al color, podemos observar un fuerte predominio de los tonos tierras, ocres y blancos, tan solo matizados por algunos discretos toques de azules, grises, negros y verdes que aporta el necesario contraste. Podemos concluir que respecto al color, la obra está sabiamente armonizada. La luz no es excesivamente fuerte, no hay excesos de claroscuro y apenas se aprecian sombras arrojadas en el suelo. Se trata de la iluminación propia de un día nublado tal y como podemos apreciar en el celaje representado.

lunes, 4 de octubre de 2010

El Lampazo

Es un tejido de seda similar al lampas. Su origen es oriental y tubo una gran repercusión en la historia de la industria de la seda. Los lampazos realizados en Génova fueron muy conocidos y famosos.

El fondo del tejido suele ser de raso mientras que los dibujos tienen mucho volumen y relieve. Son tejidos fuertes y gruesos lo que llevó antiguamente a ser utilizados también para tapizar muebles.

Sus dibujos eran en su mayoría florales, acompañadas de hojas, guirnaldas, medallones, etc.

Los lampazos actualmente están fabricados por medio de maquinaria moderna, imitando a los brocateles tanto en su confección como en sus dibujos.

Los lampazos de las fotos son de Rafaél Catalá, el blanco está tejido con el dibujo conocido como Alcázar y el azul el llamado Arabesco. Los dos nos lo ha proporcionado Monmeneu.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La camisa de mujer

Es la pieza de ropa interior más íntima del atuendo de la mujer, en contacto con la piel, se llevaba de día y de noche (como camisón) de ahí que también se la conozca como camisó o camisola.

La camisa conserva el sabor tradicional y popular al estar prácticamente realizada y confeccionada en casa.

Materiales: En zonas rurales, las mujeres tejían la propia tela utilizando el lino y la estopa, añadiendo lienzo que lo adquirían, en las partes visibles.
En zonas urbanas, telas finas: lienzo, algodón, o incluso seda.


Confección: El tejido más basto se usaba para la parte central de la pieza, llamada también árbol o tronco la cual cubría el cuerpo desde los hombros hasta las rodillas. Era de una sola pieza sin cortar en la parte superior y con la anchura del telar casero a la que añadían unas piezas de forma triangular (nesgas o gayas) con el vértice en la parte superior, con ello se conseguía mayor amplitud en la parte de abajo.
En la parte de arriba se realizaba el escote, redondo o cuadrado, recogiendo el vuelo de la tela por medio de una cinta de 2 o 3 cm. de ancho, en ocasiones también se realizaba un frunce al colocar una jareta en la parte superior por la que se introducía una cinta o cordón.
Para poder introducir la pieza por la cabeza se hacia una abertura en el pecho, que se remataba con una pequeña costura y se cerraba en el escote mediante una presilla con botón o el lazo del cordón. En su parte inferior se solía bordar algún adorno o la inicial de la usuaría. En los hombros, en ocasiones se ponía un refuerzo protector en forma de tela doble con bordados o adornos.
Las mangas: erán rectángulos fruncidas en ambos extremos, hombros y puños. Su longitud podía llegar a la muñeca o codo, estas últimas tienen el aspecto de afaroladas, en todos los casos queda recogidas en su parte inferior bien con un puño con ojal y botón o con una cinta similar a la del escote. El tejido que se utilizaba era de calidad superior a el resto de la pieza.
La unión de la manga con el resto de la prenda, en la sisa, se realizaba con un suplemento de tela, generalmente de tejido mas grueso, en forma de rombo, para dar mas holgura y facilitar los movimientos, llamado eixellero.
Las tirillas del escote, puños y abertura del escote, cuando se hacían también eran de tela más fina para emnoblecer la prenda.
Vemos pues que en esta prenda aparecen diferentes clases de tejidos, a los que añadían, bordados y adornos como puntillas y encajes en torno del escote y puños. También era frecuente el añadido de volantes en la parte de abajo.
En el s.XIX, se sigue conservando el uso de esta prenda, si bien se simplifica, desapareciendo en muchos casos los adornos de escotes y mangas, que se estrechan. Se sustituyen por festones u otros bordados, el tejido utilizado era principalmente el algodón, se cambian las puntillas por lorzas, encajes incrustados, trencillas... y se acorta la prenda.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El Lampas

Es un tejido de seda de mucho valor, caracterizado por grandes dibujos ornamentales y florales obtenidos por efecto de la trama, a menudo con hilos de oro y plata, que resaltan sobre el fondo de raso.
Es una tela labrada cuya decoración está constituida por bastas de trama que destacan sobre un fondo. Su ancho es de 54 cm.

La trama de fondo actúa de forma independiente a la decoración. Esto supone la combinación de diferentes ligamentos de base para el fondo del tejido, que no tiene que coincidir con los de la decoración.

Sus dibujos tienen mucho efecto y normalmente representan flores, arabescos, medallones, hojas y listas.

Antiguamente la trama de este tejido estaba formada por tafetán, con el paso de los siglos evolucionó utilizándose el raso o el satén. Las tramas de seda ampliaban la variedad del colorido de estas telas y el hilo metálico fue sustituyéndose por hilo de seda amarillo.

Actualmente en la composición del tejido también se utiliza en ocasiones la viscosa aunque en menor medida que la seda y los metales. La fábrica Rafael Catalá realiza en la actualidad tejidos de lampas con dibujos antiguos de sus fondos de fábrica creados con telar mecánico, de esa forma el tejido es menos costoso de realizar y de precio mucho más asequible.

Los tejidos de las fotos son de Catalá y nos los ha cedido Monmeneu Indumentaria Valenciana.

domingo, 12 de septiembre de 2010

El Damasco

Es el tejido de seda con dibujos a la jacquard más conocido. Primeramente el damasco fue producido en Asia, sobre todo en China. Después se extendió por Oriente Medio y fue en Siria donde tomó su nombre el tejido al ser Damasco la capital de este país y contar con una importante industria textil. Los tejidos ornamentados exportados desde Damasco eran muy conocidos, lo que llevó a asociar a la tela con la ciudad. A finales del siglo XII llegó a Europa occidental y desde ahí a España y Valencia donde su fabricación fue de gran tradición.

Este tejido está caracterizado por una sola urdimbre y una sola trama. El revés del tejido es el negativo del derecho. De forma que derecho y revés tienen la misma decoración pero a la inversa.
Presenta un efecto de dibujo y otro de fondo logrado por medio de la alternancia de dos tipos de ligamentos, teniendo un efecto brillante y otro mate. Estos contrastes dan una sensación de relieve que los hacían antiguamente muy apreciados.

En estas fotos observamos un tejido de damasco visto por delante y por detrás.


Puede tejerse con la urdimbre y la trama de distinto color formando el fondo del color de la urdimbre y el dibujo del color de la trama. También puede llevar hilos de metal.

Normalmente sus diseños son florales, pero antiguamente también los había con motivos vegetales, geométricos, fantásticos o animales.

Los damasco siguieron realizándose en seda, aunque los materiales como el algodón, lino, lana y fibras sintéticas se utilizaron también en su fabricación. Los tejidos en lino fueron muy comunes a partir del siglo XVIII.

Fue un tejido muy utilizado como ornamento religioso y tuvo gran éxito como decoración de interiores y como cubrecamas. A principios del siglo XX alcanzaron un gran éxito y se incrementaron los diseños de damascos para la decoración, sobre todo de cortinajes y tapicerías, haciéndose insustituible.

Unos de los damascos más conocido es el Palma y son muchas empresas de tejidos que lo han realizado. Está formado por grandes flores centrales acompañados de granadas, todo rodeado de guirnaldas de hojas grandes y flores más pequeñas.

El damasco Palma ocre que observamos en la foto es de Garín. El salmón del inicio es de Angulo, el azul y el granate son de Vives y Marí, estos tres facilitados por Monmeneu.

martes, 7 de septiembre de 2010

El Refajo

Conocido tambien como: Saya, refaix, faldeta, vió, sadalejo de baieta, saia de drap...

Pieza de origen muy antiguo, de ámbito popular sirviendo como protección del frio, para labores domésticas y del campo.

Utilización: Seminterior o exterior.

Materiales: Terciopelo, paño, lana, bayeta.

Colores: Predominio de lisos, rojo y amarillo, verdes, azules, morados, con pequeñas rayas intercaladas e incluso cuadros bicolor.
Cantidad de tela: De tres a cuatro metros de telar casero.

Distancia del ruedo: Entre quince y veinte cm.

Confección: Fruncida a la cintura con dos aberturas latero-centrales con vivos y recortes de distinto color o con acabados de cordón. TRAMPA (facilita la introducción de la mano hasta la faltriquera).

Su orilla se protege con un cordón multicolor de lana o con trencillas de terciopelo o seda. Reforzando su interior con un RUEDO o CERCOL.

Adornos: Las mas sencillas solo llevaban lorzas. Otro tipo de adorno era con tiras (tiranas) de terciopelo negro en mayor o menor número que a su vez pueden ir o no guarnecidas de puntillas, galones o cordoncillos.

Con picado o recortes de paño de color contrastado con el fondo, con dibujos estampados o con bordados de colores con lana.

domingo, 29 de agosto de 2010

Anacreóntica (El saludo) - La indumentaria

En este cuadro vemos a tres trabajadores del campo, una mujer y dos hombres. Todos ellos llevan vestimentas sencillas para desempeñar de forma más cómoda sus tareas.

La mujer porta un cesto con uva y utiliza como prendas de vestir una camisa sencilla con las mangas por mitad del brazo, más estrechas y sin puntillas.
En la parte de abajo lleva un refajo, saya o vió de color verde. Estos tipos de falda podían utilizarse de forma interior o exterior. En este caso lleva encima otra falda que parece ser de color claro, aunque no se aprecia bien al llevarla recogida a la cintura. Esta forma de ponerse la falda era frecuente en las mujeres para realizar el trabajo del campo y el doméstico, así protegían la falda. De ese modo solo vemos la tela blanca que hace de forro y el ruedo de color rosa alrededor del borde de la falda a modo de protección y para darle vistosidad a la prenda.
Sobre la camisa lleva un pañuelo o mocador de pit estampado y haciendo cenefas en tonos azules y beiges. Parece que es un pañuelo de creación más reciente que llevaba estampación sobre algodón. Estos modelos eran más coloristas y prácticos, pero menos lujosos, ideales para ser llevados en el trabajo.

Como complementos vemos que luce unos pendientes de barquillos. También lleva las horquillas para sujetar los rodetes laterales, así como la aguja y pinchos en la parte de detrás del moño. En el cuadro no se aprecia que utilice peineta.

En los hombres observamos que llevan como prendas de vestir unas camisas amplias, prendas utilizadas por todos los hombres, en mejor o peor calidad. En la parte de abajo no se aprecia lo que llevan, aunque la prenda de vestir de los labradores solía ser el saragüell.

Vemos que los dos utilizan mantas. El chico joven lleva una manta más llamativa de color rojo y con dibujos formando rallas horizontales de mejor calidad que la del otro hombre. Las mantas tenían varias utilidades, entre ellas podía llevarse como prenda de abrigo, llevarlas como adorno para acompañar el traje, como alfombra al poder dormir sobre ella, etc.
El hombre mayor lleva una manta de trabajo sobre el hombro. Esta tenía la misma estructura que la anterior pero sin ornamentos y los tejidos eran más bastos y fuertes.

Los dos lucen pañuelos estampados en la cabeza, anudados a la parte de detrás de la forma conocida como De cua o de tres, pero cada uno de diferente manera. El hombre mayor además lleva encima del pañuelo un sombrero tipo gacho, que era de tejido blando y solía ser utilizado por los labradores.

lunes, 23 de agosto de 2010

José Mongrell: Anacreóntica (El Saludo)


ANACREÓNTICA ( EL SALUDO)
1909
Óleo sobre lienzo 89x118 cm.
Propiedad de Bancaja.


EL AUTOR

José Mongrell Torrent. (Valencia, 3 de agosto de 1870 – Barcelona, 5 de noviembre de 1937)

Pintor, escultor, muralista y cartelista. En la Escuela de Bellas Artes de San Carlos recibió las enseñanzas de Ignazo Pinazo, trabajando posteriormente con Joaquín Sorolla. Su participación en diversos concursos y exposiciones en Madrid y Barcelona, le supuso cierto renombre entre los círculos artísticos. Hizo el cartel de toros para la Feria de San Jaime de Valencia el año 1897, con gran éxito.Instaló su taller en la plaza Mossén Sorell de Valencia, hasta que decidió establecerse en Cullera, donde permaneció seis años, hasta que obtuvo la cátedra en la Escuela de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona, viviendo allí hasta su muerte en 1937.

En esta ciudad realizó importantes trabajos, como el mural del Salón de Recepciones de la Generalitat de Barcelona, una obra de grandes dimensiones, por encargo del presidente de la Diputación de Barcelona, el conde del Montseny, representando la Virgen de Montserrat con santos y reyes rindiéndole culto. También realizó retratos de distinguidas personalidades de la época como Alfonso XIII o el doctor Olivé.

Fue en su obra cartelística donde desarrolló sus conocimientos del colorido y del mensaje publicitario; de hecho su cartel de la Feria de Julio de 1912 fue elegido para reeditarlo en 1971 con ocasión del centenario de estas fiestas. También realizó diversos trabajos para la litografía Ortega, entre ellos varios carteles taurinos.

La vibración de la materia la transmitió con los mosaicos modernistas del gran arco del Mercado de Colón y de la fachada de la Estación del Norte. Sabía captar el instante, haciendo que sus escenas costumbristas adquirieran vibración y cobraran vida. Entre sus cuadros destacan Mosqueteros jugando al ajedrez, Primavera o Desde mi estudio, participando con ellos en diversas muestras nacionales e internacionales.

LA OBRA

El cuadro del que nos ocupamos en esta ocasión, nos muestra una escena costumbrista muy al estilo de Sorolla. Podemos apreciar la imagen de una valenciana sosteniendo una cesta de uva mientras un anciano le ofrece un vaso de vino y un joven sentado parece lanzarle algún tipo de piropo o saludo.

La composición del cuadro se divide en dos grandes bloques justo por la mitad. A la izquierda tenemos la valenciana que permanece de espaldas a los hombres con la cabeza girada hacia ellos en actitud coqueta. Mientras, en la parte derecha se encuentran los dos hombres: el joven en primer término y el anciano tras él. Ambos dirigen la mirada hacia la joven. El juego de miradas provoca un recorrido visual por toda la obra, en especial en la parte superior, donde la vibración de la materia y la audacia de las pinceladas cobran un especial protagonismo.

La parte superior de la joven así como el cesto, funcionan como elemento jerarquizador de toda la obra. De este modo, podemos encontrar varios elementos que sugieren líneas direccionales hacia dicha zona, como por ejemplo la pata de la mesa, el mástil de la guitarra, el brazo del anciano sosteniendo el vaso, etc.


En cuanto a la paleta cromática, toda la obra rezuma calidez, únicamente quebrantada como contrapunto por los azules del fondo y los verdes de la vegetación y de la falda de la joven. Destaca especialmente el tratamiento del color en las telas blancas, donde podemos apreciar una infinidad de matices cromáticos que contribuyen a crear esa atmósfera tan particular de la luz de Valencia.

martes, 10 de agosto de 2010

El Brocatel

El brocatel es un tejido de seda elaborado en telar de madera de lisos y jacquard. Está formado por dos urdimbres de un color y dos tramas de colores diversos.

Este tipo de telas se teje con metales de plata y oro, produciendo mayor realce en los dibujos. La decoración es más recargada y los motivos ocupan la mayor parte de la superficie. Generalmente el fondo del tejido es de raso y del color del hilo de la urdimbre.


En la Edad Media la seda era una de las materias primas principales. Pero poco a poco se produce su progresiva sustitución en la urdimbre por algodón o cáñamo por ser ésta un elemento no visible y que abarata el coste.

Antiguamente el uso de metales nobles en las tramas de tejidos estaba muy generalizado incrementándose las variaciones, creando tramas y bordados con metales. Todo ello fue posible gracias a la fabricación de la máquina Jacquard, que como ya comentamos anteriormente permitía realizar dibujos muy elaborados con facilidad.
El brocatel de la foto es de Sedica y nos lo ha facilitado Adelaida de Monmeneu Indumentaria Valenciana dejándonos fotografiar sus tejidos.

martes, 3 de agosto de 2010

La Chupa o Jupa



Pieza de vestir de hombre, que se llevaba en los S.XVIII y XIX. Cubría desde el cuello hasta la cintura o un poco mas abajo.
Va encima del jupetí (chaleco), es de caracteristicas similares, pero con mangas.

Los tejidos usados en su confección son: lana, seda y algodón, con ligamentos de seda, terciopelo, etc. Siempre en colores lisos y oscuros, como el marrón o colores terrosos y el negro como color mas común y único hasta finales de los S:XIX e inicios del XX.

Era una pieza independiente del calçó o saragüell, aunque en ocasiones especiales, solian confeccionarse conjuntos completos del calço i jupa, del mismo tejido y color.

Las mangas quedan caídas del hombro, son estrechas y con forma que acaban a la altura de la mano. Pueden acabar despegadas en forma de hacha, adornadas, con puños postizos o girados, pestañas, botones o mançanetes... Podían darse casos en que las mangas estuviesen sueltas, despegadas de las sisas a las que se fijaban por medio de cordones o incluso de botones o cintas.

En caso de llevar cuello, es una tira de unos 5 cm. de alto, ornamentada o no, con repuntes formando dibujos geometricos. La solapa puede ser triangular tipo militar o mas evolucionada de forma rectangular que llega a la cintura y sujeta por 4 o 5 botones. Las mas lujosas se adornan con ribetes de trencillas, pasamanería, cordones o borlas.

No era común llevarla abrochada, pero así y todo llevaban botones y ojales o botones solos sin ojales, mançanetes o pasadores hechos con galón. En épocas mas calurosas, se llevaban al hombro, dejando ver el jupetí.

Aunque parezca una pieza de vestir, es posible que las mas deterioradas se usarán como pieza de diario o trabajo.

El forro en las antiguas era de lienzo blanco y posteriormente de algodón.

A finales del S.XIX aparecen piezas con bolsillos y la incorporación del pantalón largo, convive un corto periodo de transición hasta que definitivamente en el S.XX es sustituida por la brusa o la jaqueta, como pieza de vestir.

martes, 27 de julio de 2010

Els Lligacames

También llamadas ligas o atapiernas. Els lligacames son dos betas de materiales y colores muy variados que rodean y ciñen la media a la pierna por medio de un nudo o lazo.

Esta pieza es utilizada tanto por hombres como por mujeres. Antiguamente estaban hechas de seda, lana o hilo y podían medir entre 1 y 1,5 metros. Algunas llevaban bordados formando dibujos de llaves, estrellas, flores, peces o pájaros. También solían llevar bordados con el nombre del propietario y palabras escritas de tema amoroso.

Los extremos acababan con terminaciones en forma de pequeñas borlas, flecos o adornos metálicos.

Existían una especie de lligacames más lujosas que utilizaban las personas con más poder adquisitivo llamadas Charreteras. Estas se adaptaban a la pierna por medio de una hebilla. Como ornamento podían llevar bordados y hebillas de metales preciosos.

viernes, 16 de julio de 2010

Manteletas de valenciana Chelo

Vamos a conocer un poco más de cerca el trabajo de creación y confección de manteletas y delantales de valenciana. Para eso contamos con la colaboración de Chelo, propietaria de Manteletas de Valenciana Chelo.

Sus manteletas nacen de un diseño exclusivo, una elaboración artesanal y unos materiales de calidad.

Para contactar con Chelo, conocer su trabajo o hacer encargos, se puede hacer por medio de su página web http://manteletasdevalenciana.com/ o hablando con ella por teléfono.


Explíquenos de forma breve el trabajo que realizan en su empresa.
La realización de manteletas de forma totalmente artesanal, desde el diseño hasta su elaboración.

¿Desde cuándo lo hace?
La marca Chelo nació en 1987, aunque yo empecé a diseñar manteletas aproximadamente desde 1965.

¿Qué criterio sigue a la hora de crear sus manteletas?
Sigo mi propia inspiración.

¿Hace reproducciones de piezas antiguas?
Sí, pero no en su totalidad.

¿Qué materiales y que tipo de bordado utiliza para su elaboración?
Tules y sedas, bordados únicamente en cadeneta.

Sabemos que muchas FMV y FMIV han llevado manteletas y delantales suyos, en varios casos los han lucido para el importante día de su exaltación ¿Qué significa esto para usted?
Es un honor que la mayor representación de Valencia lleve mis manteletas.

¿Qué tipo de manteleta y delantal tiene mayor éxito?
No hay un tipo específico, pues cada una tiene su toque especial.

¿Existen modas en este sector?
Yo no lo llamaría modas sino que dentro de lo tradicional hay innovaciones, al igual que cada vez hay más diversidad de tejidos, lo cual te da más opciones de creatividad sin perder la tradición y la estética.

¿Dispone de modelos más sencillos como por ejemplo para bailar?
Si. También realizamos piezas por encargo.

Gracias por su colaboración.

domingo, 11 de julio de 2010

La máquina Jacquard: Invención y aplicación en la creación de tejidos de indumentaria valenciana

Esta máquina lleva el nombre de su inventor Joseph Marie Jacquard y fue creada a principios del siglo XIX en Francia.
Su invento consistió en la fabricación de un mecanismo que en un solo telar sustituyera el trabajo de levantar los hilos de la urdimbre. Con su creación se reemplazó el sistema de cuerdas y pedales que requería de la presencia de varios operarios, por un mecanismo ingenioso y sencillo.

La máquina utilizaba tarjetas perforadas para poder tejer patrones en la tela, permitiendo que hasta los trabajadores más inexpertos pudieran elaborar complejos diseños. Por medio de éstas tarjetas se podían fabricar tejidos con hilos de distintos colores y complicados dibujos.

Cada tarjeta perforada correspondía a una línea del diseño, y su colocación junto con otras tarjetas determinaba el patrón que se iba a tejer en el telar. Esto hacía posible que un solo operario pudiera llegar a realizar tejidos muy elaborados con mayor facilidad.

La máquina Jacquard se utilizó para la elaboración entre otros tejidos de brocados, brocateles y damascos.

Pero además de la revolución que supuso su invento para el sector textil, la idea de las tarjetas perforadas fue adoptada por Charles Babbage para su máquina analítica y por Herman Hollerith en las tabuladoras, origen de las computadoras digitales modernas.

viernes, 2 de julio de 2010

Las medias masculinas

Anteriormente de forma breve nombramos las medias utilizadas por los hombres al comentar el cuadro del Tribunal de las Aguas. En el se ven varios modelos diferentes de medias. Ahora pasaremos a hablar de ellas de forma más detallada.

Antiguamente las medias cubrían desde la cintura al pie. A partir del siglo XVI éstas se dividían en dos partes. Una superior que cubría el cuerpo llamada braga y la que cubría la pierna llamada calza.
En el siglo XVIII ya eran dos piezas totalmente independientes. Estaban confeccionadas con hilo, algodón, lana y seda para ocasiones especiales.

El color más utilizado era el blanco, pero también las había de distintos colores como azules, rojas, verdes, etc. Podían ser lisas o con dibujos y calados las más lujosas.

Existían distintos modelos de medias según su forma: media redonda, media talonera, media y calcetín. Estos tipos de medias aún son utilizados por los hombres hoy en día.

Media redonda o calça redona

Similar a un tubo de punto, cubren desde la base de la rodilla hasta la zona superior del tobillo. Terminan en linea recta y dejan el pie al descubierto.



Media talonera o calça de talón

Al igual que en el caso anterior, también cubren desde la base de la rodilla, hasta la parte superior de los tobillos, pero con la prolongación de unas piezas que se extienden lateralmente y sujetan el pie por su parte inferior.

Media o mitja calça
Cubren desde bajo de la rodilla hasta la punta del pie. Se trata del modelo más popular y extendido en la actualidad.

Calcetín o peúc
Cubren el pie y el tobillo, y llegan hasta hasta la mitad de la pantorrilla. Similar a los actuales calcetines.